Hemidistonía como efecto adverso de neurolépticos: a propósito de un caso clínico. FINALISTA Casos Clínicos

INTRODUCCIÓN Y DESCRIPCIÓN DEL CASO
Las discinesias son un rango amplio de movimientos anormales involuntarios que incluyen: corea, atetosis, distonía y balismo. Las que están inducidas por neurolépticos se dividen en: agudas y síndromes tardíos. Estos últimos son movimientos anormales persistentes, ocasionalmente irreversibles que aparecen durante el uso prolongado de neurolépticos. La forma más frecuente es la discinesia tardía, pero también aparecen distonías (contracciones musculares que causan torceduras, movimientos repetitivos involuntarios y posturas anormales). Según la región del cuerpo afectada tendremos: focal, segmentaria, multifocal, hemidistonía y generalizada.
Presentamos el caso de un varón de 21 años en seguimiento en Salud Mental desde 2013 con diagnóstico de esquizofrenia y en tratamiento neuroléptico desde los 13 años. Hace dos años comenzó a presentar discinesia orolingual y marcha en estepaje que fue atribuido al tratamiento, se redujo la medicación y no se encontró mejoría clínica viendo empeorando progresivo hasta la actualidad.
EXPLORACIÓN Y PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
Al inicio de la enfermedad destacaban alucinaciones auditivas, delirio sistematizado de control, eco del pensamiento y alucinaciones visuales. En algunos momentos también rigidez ocular que remitía al reducir tratamiento.
Durante el resto de años estuvo estabilizado psicopatológicamente y unos meses después del inicio de seguimiento en nuestro equipo, hace dos años, se apreciaba dislalia leve y dificultad para caminar en pierna izquierda, que fueron empeorando en los meses posteriores a pesar de los reajustes farmacológicos.
Se realizó Resonancia Magnética Transcraneal en la que no se apreció alteración patológica. También en seguimiento por Rehabilitación, Logopedia y Neurología, que descartaron a priori una base orgánica en la clínica que presenta.
DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL Y TRATAMIENTO
El paciente inició tratamiento con risperidona, para posteriormente sustituirse por aripiprazol. Dado que la sintomatología positiva no remitía se añadió paliperidona. Sólo con esta combinación se consiguió remisión de la clínica y se redujo por aparición de extrapiramidalismos pasando a monoterapia con paliperidona depot.
En los últimos meses se introdujo lurasidona y se suspendió el depot, persistiendo la dificultad para marcha y habla. Además, se apreciaba blefarospasmo en ojo izquierdo; también dismetría, disdiacocinesia y pérdida de fuerza en miembro superior izquierdo. No apreciaban ninguna afectación de hemicuerpo derecho.
Se barajaron diagnósticos de: afectación neurológica por intoxicación por benzodiacepinas, enfermedad neurodegenerativa y alteración cerebral con afectación de hemicuerpo izquierdo. Finalmente se determinó diagnóstico de hemidistonía secundaria a fármacos. La hemidistonía es un tipo de distonía que afecta al brazo y la pierna del mismo lado del cuerpo.
No se ha encontrado mejoría con relajantes musculares ni con ningún fármaco utilizado y se ha planteado la toxina botulínica local y estimulación cerebral profunda.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Los efectos adversos de los neurolépticos se pueden expresar con una gran variedad de manifestaciones clínicas, incluso después de suspender el tratamiento y presentando difícil reversibilidad.
En conclusión, es importante estar atentos ante la aparición de cualquier tipo de trastorno del movimiento, la prevención mediante monitorización de síntomas cada 6-12 meses y valorar el riesgo-beneficio de antipsicóticos en pacientes con alta predisposición y factores de riesgo para presentar extrapiramidalismos.
