Mobbing, Salud Mental y suicidio.

Presentación de caso clínico:
Caso clínico en el que analizaremos la convergencia entre acoso laboral y suicidio.
Varón de 50 años de edad, sin antecedentes de seguimiento en Salud Mental hasta Diciembre de 2011, año en el que realiza primera Ingesta Medicamentosa Voluntaria con finalidad autolítica, refiriendo situación sostenida durante el año anterior de acoso laboral. En el momento de iniciar tratamiento presentaba tristeza, pérdida de peso y apetito, aislacionismo, cefalea, apatía y anhedonia. Es orientado a nivel diagnóstico de Síndrome depresivo y posible CI límite.
En ese momento inicia tratamiento psicofarmacológico con Paroxetina 40 mg /día, Clorazepato Dipotásico 50 mg/día y Levopromazina 25 mg./día y seguimiento a nivel público en dispositivo de segundo nivel. Desde la fecha hasta Enero de 2014 requiere múltiples ingresos hospitalarios por Ingestas Medicamentosas e ideación autolítica.
Por todo ello, es derivado en Enero de 2014 a dispositivo de tercer nivel donde inicia tratamiento intensivo psicoterapéutico, comunitario y ocupacional.
En tratamiento psicofarmacológico en la actualidad con:
– Aripiprazol 5 mg: 1-0-0
– Anafranil 75 mg: 0-1-0
– Cloracepato dipotásico 50 mg: ½-0-1
– Lormetazepam 2 mg 0-0-1
– Clotiapina 40 mg: 0-0-1
Se han realizado múltiples cambios en el tratamiento psicofarmacológico hasta la actualidad hasta dosis de antidepresivos y ansiolíticos muy elevadas, con unos resultados muy desfavorables, ya que el paciente vive angustiosamente efectos secundarios así como síntomas funcionales derivados de la ansiedad.
En la actualidad, tras abordaje interdisciplinar, el paciente parece haber experimentado cierta mejoría, no habiendo requerido ningún ingreso hospitalario en los últimos 3 meses.
Referencias:
1.Suicide risk and exposure to mobbing. Pompili M.,and cols. Work. 2008;31(2):237-43.
2.Relationships between mobbing at work and MMPI-2 personality profile, posttraumatic stress symptoms, and suicidal ideation and behavior. Balducci C. , Alfano V., Fraccaroli F. Violence Vict. 2009;24(1):52-67.
