Ludomanía

Varón de 26 años que ingresa en la Unidad de Hospitalización de manera involuntaria tras protagonizar episodio de heteroagresividad y agitación psicomotriz en la vía pública.
Como antecedentes personales consta una atención puntual en USMC hace un año por psicólogo clínico con orientación del caso como Ludopatía y Trastorno de Personalidad con consumo asociado de tóxicos (cannabis, alcohol y cocaína).
Un mes previo al ingreso, el paciente sufre ruptura de pareja y la muerte de un amigo cercano en un accidente de tráfico. Desde entonces venía presentando conductas de riesgo con conducción temeraria, frecuentando clubs de alterne y consumiendo tóxicos (sobre todo cocaína) en cantidades importantes. Además realiza compras excesivas y alardea de habilidades y propiedades de manera desproporcionada.
A la exploración presentaba pensamiento acelerado y discurso ideofugaz de contenido deliroide, atención dispersa, ánimo entre expansivo y disfórico, conductas disruptivas y desorganizadas, así como gran inquietud psicomotriz. Se instauró tratamiento con Plenur, Largactil, Clotiapina y Diazpeam. La orientación diagnóstica fue de Episodio Maníaco.
En el equipo se ajusta la medicación, quedando finalmente con Plenur y Xeplion consiguiéndose la estabilización del paciente, pero pasando por momentos en los que se destatapa la sintomatología depresiva subyacente a la reacción maníaca: tristeza, vivencia de pérdida y de vacío, sentimientos de minusvalía, baja autoestima.
Nos planteamos a la luz de este caso si las conductas de riesgo en episodios maniacos reactivos a duelos equivalen a un gesto autolítico latente.
