Hablando a través de mi piel

Varón de 40 años que ingresa de manera involuntaria en la Unidad de hospitalización de Salud Mental por presentar conductas autolesivas en el contexto de ideación delirante de perjuicio.
Antecedentes psiquiátricos: constan 2 ingresos previos en 2012 con diagnóstico de Trastorno de ideas delirantes. Tras el alta se remitió a su USMC de referencia abandonando el tratamiento y dejando de acudir a sus citas por iniciativa propia.
Antecedentes familiares: hermano menor diagnosticado de esquizofrenia paranoide.
El día de su ingreso el paciente se había realizado varios cortes en cuello y antebrazos mientras se encontraba solo en una habitación de hotel que había alquilado para llevar a cabo el gesto. Estas conductas ya las había presentado anteriormente, siendo éste también, el motivo de sus ingresos previos.
Refería que había un grupo de personas que le agredían físicamente cuando iba por la calle ”me estaban asfixiando metafóricamente, y ya no podía más, he intentado hacer todo lo posible para que me dejen en paz pero no ha servido para nada. No me hice los cortes para matarme, sólo quería que se dieran cuenta de lo mal que estoy…”
Además su pensamiento delirante le había llevado a presentar importantes conductas disruptivas en la vía pública, por las que se encuentra pendiente de causas judiciales.
Psicopatológicamente destacaba su actitud de desconfianza y suspicacia; la ideación delirante de perjuicio y autorreferencial, totalmente sistematizada e irreductible a la lógica y con conductas congruentes con su delirio.
Durante su ingreso su conducta fue ajustada; permaneció aislado la mayor parte del tiempo pero se mantuvo correcto y colaborador desde el inicio. Presentó cierta reticencia a la toma del tratamiento oral por lo que se prescribió tratamiento depot y el trabajo psicoterapéutico se centró en la conciencia de enfermedad y adherencia terapéutica.
