TEC y ganas de vivir

Presentamos el caso de una mujer de 78 años de edad monorrena e hipertensa, sin antecedentes psiquiátricos de interés, que es remitida al Servicio de Urgencias Hospitalarias tras haber sido descubierta por segunda vez sentada en la repisa de la ventana de un piso alto con intencionalidad autolítica. Ingresa en la Unidad de Agudos de Psiquiatría siendo diagnosticada de Depresión con características psicóticas (Síndrome de Cotard) y requiriendo para su estabilización tratamiento con Terapia Electroconvulsiva dada la ineficacia del tratamiento psicofarmacológico. Como desencadenante a su cuadro psicopatológico encontramos una caída al suelo que le sumió en una irreversible y progresiva situación de invalidez y miedo a la soledad. Cabe destacar que durante su ingreso, la paciente manifestó ideación autolítica de forma constante así como negación a la ingesta. Estas ideas desaparecieron por completo tras las primeras sesiones de TEC. En las revisiones la paciente se encuentra estable. No obstante, se está aplicando TEC de continuación y posterior mantenimiento de forma ambulatoria para evitar las recaídas.
La depresión psicótica tiene peor respuesta a los psicofármacos habituales. Tiene peor pronóstico a largo plazo. En los ancianos se puede relacionar con pérdida del cónyuge, enfermedad física concurrente y aislamiento social.
El tratamiento de elección es el TEC en: trastornos depresivos con síntomas psicóticos cuando existe inhibición intensa, elevado riesgo de suicidio, ideas delirantes de negación (síndrome de Cotard), ansiedad o agitación intensa, buena respuesta a la TEC en episodios previos, clínica de melancolía o pseudodemencia depresiva.
