Este cuchillo estaba en la salita… Suicido por Harakiri en un paciente con Esquizofrénia Hebefrénica. Fundación Hospital de Jove, Servicio de Psiquiatría, AGCSM V-SESPA

Presentación de Caso Clinico.
Varón nacido en 1977, con diagnóstico de esquizofrenia hebefrénica de aproximadamente 20 años de evolución, conocido por la red de SM del Principado de Asturias (SESPA. Área V), desde 1982; seguido desde el CSM, con varios ingresos en la UHP. Madre con trastorno de tipo psicótico sin filiar, con quien vive y presenta una relación del tipo fusional.
En los primeros años de su enfermedad se caracterizó por presentar fenómenos productivos positivos (alucinaciones auditivas, automatismos mentales) conjuntamente con características desorganizadas del pensamiento, frialdad emocional, embotamiento afectivo y aplanamiento. Posterior a su edad adolescente fue evidente el aumento de su deterioro cognitivo, disminuyendo los síntomas positivos y permaneciendo los residuales.
Tratado con Risperidona hasta 12 mg/dia, Olanzapina 20 mg/dia y Clozapina 300mg/día.
Durante su último ingreso en UHP, posterior a pasar aproximadamente 1 mes en la UCI por haber cometido auto apuñalamiento abdominal con fines autolíticos, define el episodio como: una “pérdida del sentido” con olvido del momento y “falta de sensación de su cuerpo”, despersonalizándose. Comenta que tenía el cuchillo ya guardado en “la salita debajo del sofá , escondido, para liberarme..”. Así mismo presentó sintomatología de tipo psicótico, con cortejo delirante en relación a su esquema corporal y funcionalismo, motivo por el cual se negaba selectivamente a comer y beber alimentos. Con la reintroducción paulatina del tratamiento con Clozapina mejora ostensiblemente.
Según Schreiber J y Culpepper L ( “Suicidal ideation and behavior in adults” 2007), el suicidio puede ser impredecible y de carácter impulsivo, siendo así más común en los pacientes con más síntomas positivos que en aquellos con larga evolución, con deterioro de funciones cognitivas y con síntomas negativos. Generalmente es letal, siendo un reto médico-quirúrgico. Las personas psicóticas que comenten este acto en un raptus tienen muy mal pronóstico (C. Cisneros, 2005)
