Mi hermana no se suicidó, la mató su marido.

Presentamos el caso clínico de una mujer de 59 años, que consulta en el Equipo de Salud Mental Comunitario por duelo tras el fallecimiento de su hermana por suicidio.
Antecedentes familiares: Explica que el padre, fallecido hace 20 años, sufría ataques de furia, arrancaba ventanas”.
Antecedentes personales: Trastorno Adaptativo hace 7 años tras accidente de su hija.
Genograma: Está casada, aunque en situación de divorcio emocional desde hace 10 años. Tiene dos hijas independizadas, casadas y con hijos a su vez. Es la mayor de una fratría de 4 hermanos, hermano de 56 años, casado con hijos; hermana de 54, casada y con hijos; hermana de 50 años, fallecida por suicidio hace un año. Esta hermana estuvo casada y se divorció. Se casó posteriormente de nuevo con el hombre que ahora es su viudo. De ese matrimonio tuvo un hijo que tiene ahora 27 años y una hija que tiene 24. Ambos vivían con el matrimonio en el domicilio familiar.
La hermana se suicidó hace un año. El método utilizado en el suicidio fue ahorcamiento, aunque la paciente sospecha también de medicación. No ha tenido acceso a la autopsia porque sus sobrinos se han negado. El viudo comienza una nueva relación 3 meses tras el suicidio. Hubo problemas con la herencia “éste se lo ha quedado todo, no les dio nada a los hijos… hay que ser muy malo”.
En la primera entrevista tiene convicción absoluta de que su hermana no se suicidó, sino que fue el marido el que la mató. Fuertes sentimientos de rabia y enfado hacia el marido de la hermana. Tiene conflictos con ellos porque ellos “quieren pasar página y seguir adelante y ella insiste en investigar”. Ha pensado incluso en contratar a un investigador privado. Mantiene una idealización máxima de la hermana “ella era unos cascabeles…”
En posteriores entrevistas, las relaciones de la paciente con su familia nuclear han mejorado aún se nota “derrotada” y muy centrada en el suicidio y la familia nuclear de la hermana. Aún muy centrada en la rabia, canalizada y proyectada hacia el cuñado, (lo culpa de lo ocurrido…pero principio de un modo más paranoide y ahora con mayor flexibilidad cognitiva, sin tanta convicción pero sí achacándole una gran responsabilidad indirecta “el la tuvo que llevar a eso”. Es parcialmente capaz de ir introduciendo y aceptando aspectos indicativos del sufrimiento de la hermana “si es verdad que este hombre era tan mal marido tu hermana debía estar sufriendo mucho…”; reconoce que la hermana tenia problemas de ansiedad, pero niega el impacto que eso podía tener en su estado mental. Esto ha sido un avance en el proceso terapéutico. Ha comenzado a trabajar por iniciativa propia hace aproximadamente 1 mes y medio, con gran esfuerzo pero confiando en que “me distraiga” (recuperación laboral como buen factor pronostico en cuanto a evolución) “para ver si salgo de la rutina”.
