Suicidio complejo no planificado. Revisión de dos casos.

INTRODUCCIÓN: Los suicidios se pueden clasificar en simples y complejos (1) desde un punto de vista médico-legal, siendo estos últimos en los que el suicida utiliza dos o más métodos autolesivos para consumarlo (1-2). El suicidio complejo puede ser planificado, cuando la pluralidad de actos autolesivos es estudiada para garantizar su resultado letal; o no planificado, cuando el fracaso de la acción suicida con el método inicial escogido conduce al suicida a añadir otra modalidad de autolesión (2). Ambos suicidios son poco habituales, suponiendo entre el 1,5% y el 5% del total de los suicidios (2). Se describen dos casos de suicidios complejos no planificados, en los cuales los suicidas no tenían antecedentes de tentativas previas.
CASO 1: se trataba de un hombre de 55 años que había sido valorado psiquiátricamente hacía 8 meses en la Unidad de Salud Mental, siendo diagnosticado de Trastorno Adaptativo. En el momento del suicidio mantenía tratamiento con antidepresivos. El cadáver es encontrado sin vida por su hermano en el bar que regentaba. Una de las personas que le socorre corta con un cuchillo, que estaba sobre la barra del bar, el cinturón a través del cual se había colgado por el cuello. Sobre la barra del bar hay múltiples blísteres de medicación vacíos, varios juguetes y un escrito: “Estos juguetes son para los nietos ¡Perdonadme!”. Hay una mancha de sangre en el borde de la barra y cinco gotas en el suelo. El cadáver presenta un surco cervical excoriativo, múltiples lesiones inciso-punzantes en región torácica y abdominal y una herida incisa sangrante próxima a la región umbilical.
CASO 2: se trataba de una mujer de 69 años de edad sin antecedentes psiquiátricos. El marido de la fallecida encuentra varios blísteres de medicación vacíos en la lumbre del hogar y un cuchillo con restos de sangre. No localiza a su esposa, la cual es encontrada sumergida en un río aledaño a su casa. El cadáver presenta una lesión incisa transversal en la cara anterior de muñeca izquierda.
En ambos casos tras la autopsia se evidenció que ni las lesiones incisas ni los niveles de psicofármacos eran letales, concluyéndose que la causa de la muerte en el caso 1 fue asfixia por ahorcadura y en el caso 2 asfixia por sumersión.
CONCLUSIONES: Ambos casos son ejemplos de los poco habituales suicidios complejos no planificados. En el caso 1, el suicida combinó la sobreingesta medicamentosa, la autolesión con arma blanca y la ahorcadura; en el caso 2 los métodos fueron la sobreingesta medicamentosa, la autolesión con arma blanca y la sumersión. La investigación médico-legal completa permitió concluir cal fue en cada uno de ellos la causa final de la muerte.
BIBLIOGRAFÍA:
1. Marcinkowski T, Pukacka-Sokolowska L, Wojciechowski T. Planned complex suicide. Forensic Sci 1974;3(1):95-100.
2.Racette S, Sauvageau A. Planned and Unplanned Complex Suicides: A 5-year Retrospective Study. J Forensic Sci 2007; 52(2):449-452.
