Acosado por la secta, a propósito de un caso.

Introducción: El porcentaje de suicidio en pacientes con trastorno delirante es similar a los pacientes con esquizofrenia, considerada la primera causa de muerte prematura. Hasta el 30%, presentan a lo largo de su vida algún intento de suicidio, y entre el 4 y el 10% muere tras éste. El porcentaje estimado de conducta suicida oscila entre el 20 y el 40%.
Material y Método: A propósito de un caso, se ha realizado una revisión sistemática de la bibliografía existente sobre el trastorno delirante crónico y la incidencia y prevención de suicidio en pacientes, empleando como palabras clave: chronic delusional disorder
delusional and suicide.
Caso clinico: Paciente de 38 años, que ingresa en UME tras intento autolítico mediante precipitación desde un 15º piso. Soltero, el mayor de tres hermanos, vive con sus padres y una hermana. No trabaja, ni tiene pensión por enfermedad mental. Sin patologías somáticas de importancia, salvo antecedentes de neumotórax y rotura de cinco costillas, tras otro intento autolítico hace dos años mediante precipitación a las vías del tren. Antecedentes psiquiátricos, diagnosticado de trastorno delirante crónico, varios ingresos en unidad de agudos tras intentos de suicidio graves ( sobreingesta medicamentosa, precipitación a las vías del tren y defenestración desde 15º). Seguimiento irregular en su CSM, nula conciencia de enfermedad y escasa adherencia al tratamiento. El paciente presenta desde los 20 años de edad ideación delirante de perjuicio respecto a una secta, la cual piensa que quiere secuestrarle para torturarle, provocándole dolor, y que posteriormente parezca un suicidio. Se muestra interpretativo con las personas que visten de negro, llevan collares, o visten camisetas con calaveras. En el último año piensa que su madre ha sido sustituida por un componente de la secta, provocándole desconfianza y heteroagresividad verbal ante esta situación (delirio de falsa identificación o Capgras).
Resultados: Los suicidios son más frecuentes en delirios con temática de persecución y somáticos y las tasas aumentan si hay depresión comórbida. Dividimos los factores de riesgo de suicidio en dos grupos, comunes a la población general; sexo masculino, soltería, aislamiento social, desempleo, antecedentes personales o familiares de suicidio y dependencia de sustancias, y los específicos; juventud, el curso crónico de la enfermedad, coeficiente intelectual alto, deterioro progresivo, conciencia de la pérdida de las capacidades funcionales y la presencia de alucinaciones, sobre todo auditivas. El abordaje se basa en fármacos, psicoterapia y asistencia social.
Conclusión: Ante la sospecha de síntomas delirantes en un paciente, es muy importante y necesaria una mayor supervisión en los pacientes con alta hospitalaria reciente, ya que se ha demostrado que el riesgo aumenta considerablemente asi como valorar los posibles riesgos de heteroagresividad debido a la sintomatología delirante.
