Dóctor, tengo un tumor en la cabeza.

Antecedentes personales: Mujer de 55 años, divorciada, sin hijos. Vive sola. La mayor de tres hermanos. Estudió psicología. Actualmente prejubilada. Escasas relaciones interpersonales.
No antecedentes somáticos de interés. No consumo de tóxicos.
Como antecedentes de salud mental, desde hace siete meses presenta cuadro depresivo en tratamiento con fluoxetina 20 mg con baja respuesta al mismo. No episodios previos. No antecedentes familiares de enfermedad mental.
Enfermedad actual: En el último mes, la familia empieza a notarla extraña: apenas se alimenta refiriendo “es necesario puesto me van a operar” lo que ocasiona importante pérdida ponderal, muestra discurso incoherente (verbaliza a sus familiares que tiene un tumor en la cabeza). Además presenta episodios de heteroagresividad verbal.
La paciente acaba desapareciendo domicilio. Es encontrada deambulando sola en Urgencias donde es valorada por Psiquiatría. Comenta “tener un tumor cerebral que se ha diagnosticado ella misma y que está pendiente de ser intervenido quirúrgicamente”. Refiere insomnio global en los últimos días.
Se decide ingreso en Salud Mental con diagnóstico de episodio psicótico a filiar.
Evolución:
A las 24 horas del ingreso la paciente comienza con fiebre de 38º C sin aparente focalidad y tendencia al sueño. Se solicita analítica general urgente donde destaca bicitopenia (leucopenia a expensas de linfocitos y anemia con hemoglobina 8.8) y elevación de PCR. Se realiza TAC craneal urgente donde se aprecian cambios atróficos corticales difusos sin efecto masa.
Se inicia entonces tratamiento con aciclovir ante la sospecha de posible encefalitis y se solicita analítica general con serologías de los principales virus. En los días posteriores, la paciente se muestra confusa, disártrica, con episodios de agitación aislados en los que se precisa el uso de contención mecánica, con persistencia de las ideas delirantes de tipo somático y discurso desorganizado. Se procede a la disminución de la medicación sedativa (olanzapina 10 mg) y se observa mejoría del nivel de conciencia; aunque persisten los picos febriles así como se aprecia la aparición de inestabilidad de la marcha.
Finalmente, los resultados de laboratorio arrojan que la paciente es VIH positivo, hecho desconocido por la misma hasta la fecha. Se traslada entonces al servicio de enfermedades infecciosas donde se inicia tratamiento antirretroviral (sulfametoxazol 800mg/ trimetoprima 160 mg), así como tratamiento antipsicótico (haloperidol). Se observa entonces una progresiva mejoría clínica, con desaparición de la ideación delirante.
Exploración psicopatológica:
La paciente se encuentra consciente, desorientada en tiempo y parcialmente en espacio y escasamente colaboradora. Descuido del aseo personal. Actitud desafiante con agresividad verbal hacia los presentes. Tensión motora. Humor disfórico. Memoria a corto y largo plazo conservada. Pensamiento centrado en idea delirante de tipo somático
