La automutilación como solución a su delirio

Presentamos el siguiente caso clínico de un paciente varón de 49 años, diagnosticado de Esquizofrenia Paranoide que acude a urgencias acompañado de su hermano, tras autosección de la lengua en contexto delirante.
Antecedentes personales: Es el sexto de ocho hermanos. Soltero y sin hijos. Reside en el domicilio familiar con sus padres octogenarios.
Diagnosticado de Esquizofrenia Paranoide y en seguimiento desde 1987, cuenta con varios ingresos previos, el último en contexto de sección de pene y escroto por angustia psicótica en 1995.
Antecedentes somáticos: No alergias medicamentosas conocidas. Insuficiencia renal leve en seguimiento. Hipertensión y Dislipemia. No intervenciones quirúrgicas .Niega hábitos tóxicos.
Historia actual: Varón de 49 años, que ingresa en la unidad hospitalaria de agudos de salud mental, tras realización de sección completa del tercio anterior de la lengua en contexto delirante. Relata que todo comienza porque comienza a elaborar una hipótesis en relación con el inicio de la enfermedad mental en el que establece una conclusión en el que verbaliza un delirio de parasitación “que conectaba con su mente y le ordenaba que se deshiciera de la lengua bucal, y así encontraría la verdad”, unas voces que le ordenaban que de esa forma se eliminaría dicha parasitación; Como desencadenante de la descompensación psicopatológica, podemos añadir que su padre está enfermo, y su madre ha sufrido una fractura de cadera.
Exploración psicopatológica: Consciente, orientado en tiempo, espacio y persona. Mantiene un contacto adecuado pero impregnado de cierta perplejidad y mutismo absoluto sobre el gesto autolítico o a cualquier contenido de naturaleza delirante. Se evidencia la producción delirante de características bizarras de temáticas variadas y con menor intensidad, también paranoides, que inundan su discurso .Elevada presión de fenómenos de primer orden. Fenómenos alucinatorios auditivos a modo de voces imperativas. Recuerdos delirantes. Certeza delirante. Nula conciencia de enfermedad. No alteraciones del ciclo vigilia-sueño ni apetito.
Evolución:
La primera fase de la estancia en la unidad de agudos se caracterizó por un contacto adecuado pero impregnado de cierta perplejidad y mutismo absoluto con respecto al gesto autolítico o a cualquier contenido mental de naturaleza delirante. Su comportamiento ha sido hacia el aislamiento aunque colaborador. A lo largo de su ingreso, han ido desapareciendo la perplejidad y se ha evidenciado contacto más sintónico. Por último la presión delirante ha cedido en gran medida.
Discusión: Es llamativo el peculiar estado de indiferencia emocional en que se hallan los pacientes con esquizofrenia cuando se mutilan, la calma exhibida por muchos pacientes sugiere que tal conducta resuelve o apacigua temporalmente los conflictos internos subyacentes. Un punto en común de estos pacientes es el escaso dolor experimentado durante sus actos mutilatorios.
