Ricos a mi costa.

Paciente varón de 32 años sin antecedentes psiquiátricos previos que acude a urgencias traido por la familia por presentar conductas heteroagresivas. Antecedentes somáticos de consumo de cannabis diario y esporádico de cocaína. Antecedentes familiares, su hermano mayor estuvo ingresado hace unos 14 años en Unidad de Hospitalización de Salud Mental por delirio hipocondriaco, aunque no realizó seguimento ni tratamiento al alta. El paciente es el menor de cuatro hermanos, convive con sus padres octogenarios. Trabaja en empresa familiar en ámbito de la construcción. A la exploración presenta síndorme delirante alucinatorio con importante repercusión conductual y afectiva, con riesgo de conductas imprevisibles, por lo que se cursa ingreso involuntario. El paciente refiere que su familia tiene aprisionada a sus dos novias y están abusando sexualmente de ellas, lo sabe porque una vecina ha colocado un satélite en su casa y de este modo le llega los sonidos de todo lo que ocurre en su casa. Refiere que la vecina, su familia y sus amigos están compinchados “…ellos quieren mi semen para hacerse ricos, lo venden embotellados a cambio de petróleo, me lo quieren quitar, pero yo no se lo doy, quieren quitarme mi dinero…” La familia comentan que la empresa ha pasado por situaciones de crisis, siendo necesario la apertura de una empresa paralela en el que el paciente es el administrador “…. El padre refiere que estaba más desconfiado con respecto a su papel en la empresa, llagando a solicitar dejar de ser el administrador y cita con notario para tal fin. Respecto a su personalidad previa parace que mantiene buena red social, con dificultades a la hora de afrontar problemas, así como en el control de impulsos. Ha mantenido dos parejas de forma más estable última hasta hace dos años (refeire que lo deja por otro hombre). Impresiona de familia fusionada, escasa imposición de límites y dificultades por parte del paciente para la independización y autonomía tanto personal como laboral (trabajando en empresa familiar, no tiene un sueldo fijo, acordaron que se quedaba en la casa familiar y no tiene casa propia…)
Se ha iniciado tratamiento con 30 mg de olanzapina, levomepromazina y clorazepato dipotásico. Progresivamente se ha distanciado de la temática delriante, pudiendo reinstaurar parcialmente la relación familiar. Seguimos trabajando la conciencia de enfermedad, necesidad de tratamiento y abstinencia a tóxicos. Se ha iniciado por ello tratamiento antipsicótico inyectable de larga duración ante el riesgo de abandono de tratamiento. Se han realizado varios permisos de tarde acompañados por la familia con aceptable evolución, pero ha consumido cannabis en un permiso de salida de un día completo en su domicilio, emperorando notablemente la clínica. En la actualidad continua ingresado en la Unidad de Hospitalización tras un mes de ingreso.
