Dejándose morir.

Se presenta el caso de una mujer de 42 años con diagnóstico de trastrono esquizoafectivo. En su larga historia de seguimiento en Salud Mental destancan varios intentos autolíticos graves de naturaleza muy diversa (precipitación, ingestas medicamentosas u omisión de cuidados) entre los que se han ido abriendo paso la recuperación y la conciencia de enfermedad.
– Antecedentes familiares: psicosis en familiares de tercer grado.
– Antecedentes personales somáticos: DM II, obesidad mórbida, hipotiroidismo, asma bronquial alérgico, EPOC, ICD con datos sugerentes de HTP.
– NRAMC.
– Intervenciones quirúrgicas: fractura de tibia, peroné y maleolo izdo.
El debut, marcado por alteraciones del comportamiento, fracaso escolar y consumo de alcohol y tóxicos, tuvo lugar en la adolescencia. Poco después (en 1994), ingresa en UHSM con diagnóstico de T. Psicótico agudo polimorfo con síntomas de esquizofrenia. Al alta fue derivada a su USMC de zona, seguimiento que abandona de manera precoz optando por el circuito privado.
Un año después la sintomatología psicótica recobra fuerza en forma de delirio bien estructurado de temática místicoreligiosa. En este contexto, prensenta ideación autolítica y se precipita desde el conocido puente de Triana con graves consecuencias. Comenzaba así un periodo de frecuentes descompensaciones psicopatológicas, gestos autolíticos y sucesivos ingresos hospitalarios hasta el año 2001. Fue entonces cuando manteniéndose abstinente de tóxicos y cumpliendo el tratamiento prescrito, llega a iniciar actividades formativas y laborales.
En 2010 regresa a USMC ya con diagnóstico de TP impulsivo y T. esquizoafectivo.
En 2013, a raíz de una grave fractura de MII, se suceden nuevamente trastornos comportamentales y anímicos, desinhibición, conductas de riesgo, consumo de alcohol, ingesta masiva de alimentos y, consecuentemente agravamiento de su patología somática de base. Inicia un periodo de abandono de su cuidado con finalidad autolítica llegando a precisar ingreso en UCI por patología cardiorespiratoria grave.
En 2015, durante un ingreso en UHSM, se acuerda con la paciente su derivación a Comunidad Terapéutica. Una vez allí, se inicia un tratamiento de rehabilitación desde la perspectiva de la recuperación.
En un primer momento, se consensua el tratamiento, se elabora un plan de crisis en el que se incluyen voluntades anticipadas y se trabaja rumbo a la autonomía. Poco a poco, y requiriendo un único ingreso hospitalario hasta la fecha por episodio maniaco, la paciente adquiere conciencia de enfermedad y de necesidad de tratamiento y se incorpora a actividades formativas. A fecha de hoy está buscando un piso para, en vez de saltar del puente de Triana, dar el salto a tomar las riendas de su propia vida.
Tratamiento: Eutirox 50mg 1-0-0, diambem 1-1-1, Litio 400mg 1-0-1, aripiprazol 400 LP im mensual.
