Intento autolítico con arma de fuego y su relación con los antipsicóticos típicos.

Se presenta un caso de difícil manejo, en el que un grave intento de suicidio con arma de fuego desató un curso tórpido donde la persistencia de la ideación suicida ha sido la norma, apareciendo con más intensidad en los periodos en lo que se ha optado por un antipsicótico típico por lo que se revisará este posible efecto. Se presenta un paciente de 32 años, natural de un pueblo de Aragón donde reside actualmente con sus padres, él es el menor de dos hermanos. Su madre está diagnosticada de trastorno mental grave, habiendo sido él mismo responsable de sus cuidados hasta hace unos años. Tiene estudios de formación profesional. En el año 2006 ingresa por primera vez en nuestra unidad de hospitalización de agudos, en contexto de preparación de oposiciones del Estado, siendo diagnosticado de trastorno psicótico agudo con predominio de ideas delirantes. A los 15 días de ser dado de alta, el paciente realiza tentativa autolítica con arma de fuego propiedad de la familia, encontrándose solo en el campo se autodispara en la mandíbula. Es trasladado posteriormente en helicóptero a nuestra ciudad, precisando estancia en UCI y ocasionando una importante deformidad facial por trayectoria ascendente de bala, que ha requerido durante estos años más de 12 intervenciones quirúrgicas. Su psiquiatra de referencia deja constancia en ese momento la posibilidad de la relación existente entre los antipsicóticos típicos y la aparición de esta ideación en el paciente. Desde entonces, su evolución ha sido tórpida, habiendo precisado ocho ingresos, y siendo diagnosticado de esquizofrenia paranoide. Durante los días previos al ingreso el paciente había empezado a mostrar de nuevo conductas sospechosas “media la altura de los edificios más altos del pueblo, la sombra del campanario y del ayuntamiento para tirarse” , y poco días más tarde desaparece del domicilio encontrándolo días después en una cueva situada en el monte, en condiciones insalubres y con ideación autolesiva “quiero morir de hambre” por lo que ingresa de nuevo en nuestra unidad.
Al examen mental se encuentra consciente, alerta y bien orientado. Actitud minimizadora y suspicaz aunque colaboradora. Habla monocorde en respuesta a preguntas, es capaz de elaborar un discurso coherente y organizado centrado en ideación delirante bien estructurada de persecución y perjuicio verbalizando, de forma catastrofista, las consecuencias que de dichas vivencias pudieran derivarse. Aparece también en primer plano, y en relación a lo comentado anteriormente, un estado de hipervigilancia que crea importante angustia así como genuino malestar personal. Ante la presencia de preguntas abiertas manifiesta de forma poco detallada ideación autolesiva, que se presupone de importante gravedad dados los antecedentes frustrados del paciente. Empequeñecimiento yoico relacionado con aspecto físico y que conlleva importante aislamiento social, con proyección del malestar a familiares. No se descartan alteraciones sensoperceptivas.
