La embriaguez de lo paranoide: a propósito de un caso

Paciente de 23 años, sin antecedentes familiares ni personales que acude a consulta para valoración de psiquiatría por consumo excesivo de alcohol. Inicio consumo alcohólico a los 20 años hasta la actualidad con consumo diario de dos litros mínimos de cerveza. Asociado a los consumos ha presentado episodios de agresividad, en un caso con problemas del orden público.
Actualmente está cursando estudios universitarios con un rendimiento bajo. Mantiene un vida empobrecida, sin relaciones sociales.
Al mantener entrevista con el paciente se observa importante suspicacia, autorreferncialidad con personas de su entorno así como progresivo aislamiento y aplanamiento afectivo. Presenta un discurso con tinte delirante, en relación con cuestiones políticas internacionales. Se describen situaciones de razonamiento ilógico existiendo riesgo para el paciente, por ejemplo donar cantidades importantes de dinero a desconocidos transeúntes.
Tras la descripción del caso, hay varios puntos llamativos en el paciente. La cantidad y frecuencia del consumo de alcohol, la temprana edad y los rasgos de personalidad que habían pasado desapercibidos para el entorno más cercano. Se puede observar que el motivo inicial de la consulta era un problema secundario a tratar. Es importante realizar una buena exploración, además de la información aportada por los familiares (que no describían rasgos llamativos en su biografía) para clarificar síntomas y detectar como en este caso, los rasgos esquizotípicos de su personalidad. El alcohol el paciente lo utilizaba como modo de evasión y ansiolisis para disminuir sus preocupaciones, con tendencia a temores paranoides e ideas de referencia.
