Episodio psicótico autolimitado en dos gemelos que trabajan en una bodega de vino GANADOR Caso Clínico

Se trata de un paciente varón de 40 años sin antecedentes médicos filiados hasta el momento, con consumo enólico abusivo (una botella de vino diaria desde hace años) que trabaja en una bodega junto con su hermano gemelo. Ambos viven con su madre y su hermana en el ambiente rural y trabajan en dichas propiedades vinícolas. Además, cursó estudios de FP de Administrativo. A nivel de antecedentes psiquiátricos, consta un primer ingreso en Agudos en 2010 por alteración conductual con clínica delirante de perjuicio y autorreferencialidad y, además, de un cuadro confusional concomitante con discurso empobrecido, fragmentado y con aumento de latencia de respuesta asociado a febrícula, taquicardia, sudoración y agitación psicomotora. Su hermano gemelo también presentó un cuadro similar pero de menor intensidad requiriendo también ingreso. Se valoró la posibilidad diagnóstica de tratarse de una psicosis orgánica o cuadro tóxico en contexto de manipulación de las botas donde almacenan vino por inhalación directa de alcoholes volátiles en el ambiente laboral. Respecto a las pruebas complementarias, destacar en la analítica sanguínea valores elevados de creatina-kinasa de 414 UI/L (VN: 10-120 mcg/L) y en el TAC craneal una malformación congénita, concretamente una megacisterna magna. Se instauró tratamiento con risperidona 6ml/día, olanzapina 30 mg/día, y comprimidos de vitamina B1, B6 y B12. Con dicho tratamiento remitió la clínica confusional y psicótica, persistiendo clínica afectiva disfórica, introduciéndose por ello en un segundo tiempo ácido valproico 1000 mg/día con mejoría clínica progresiva. Se orientó como trastorno bipolar no especificado y abuso de alcohol, descartándose por parte de medicina interna y toxicología la posibilidad de organicidad o intoxicación como factores etiológicos. Posteriormente, realizó seguimiento irregular en consultas externas de psiquiatría con tratamiento con olanzapina 10 mg/día y valproato 1000mg/día. Los seis años posteriores, el paciente y, también su hermano gemelo, se desvinculan del seguimiento ambulatorio y abandonan la medicación unilateralmente alegando efectos adversos sin presentar descompensación aguda y con relativo buen funcionamiento basal en todas las áreas. Hasta el año 2017, que ingresan el paciente y su hermano por clínica psicótica e inquietud psicomotora de características similares al ingreso de 2010 en contexto de intoxicación. Dicha descompensación ha coincidido, nuevamente, con la manipulación de las botas de vino de su bodega. En la analítica sanguínea presentó valores de creatina-kinasa de 2900 UI/L (VN: 10-120 mcg/L) precisando suero glucosalino 3L/día con la reducción posterior. En el TAC craneal se evidenció, a parte de su malformación congénita, una atrofia cerebral difusa. En esta ocasión, a parte de la reposición hidroelectrolítica y el complejo vitamínico, instauramos tratamiento antipsicótico con asenapina 10 mg/día con mejoría clínica significativa persistiendo déficits de memoria puntuales. Dicho caso clínico permite discutir sobre el diagnóstico diferencial de las psicosis tóxicas por inhalación de gases volátiles derivados del alcohol, encefalopatía de Wernicke, síndrome de Korsakoff, enfermedad Marchiafava-Bignami, entre otros.
