Cuadro orgánico que parece psiquiátrico: una situación habitual en Urgencias.

Objetivos:
Describir el caso clínico de un paciente de 21 años atendido en el Servicio de Urgencias por alteración de conducta, siendo triado para valoración por parte de Psiquiatría.
Material y métodos:
El paciente es un varón de 21 años, estudiante universitario y natural de Francia, que llevaba un mes en España tras solicitar una beca Erasmus. No presentaba antecedentes médicos relevantes ni seguimiento psiquiátrico o psicológico previo, tampoco sus familiares tenían antecedentes psiquiátricos. Cabe destacar como hábitos tóxicos un consumo de alcohol de tipo social en contexto lúdico (4-5 copas/día), 5 cigarros de tabaco/día y consumo ocasional de cannabis, cocaína y drogas de diseño. El último consumo había sido hace 6 días, en el que había tomado una pastilla de color amarillo que le habían ofrecido sin conocer el compuesto químico presente y que le produjo sensación de taquicardia.
Acude a Urgencias acompañado por un amigo, quien se muestra preocupado por él, con quien se realiza la mayor parte de la entrevista debido a la dificultad idiomática. Comenta que desde hace 6 días presenta un comportamiento extraño, camina lento, tiene cefalea, fatiga y pérdidas de memoria, apenas se comunica y ha abandonado su rutina habitual, como ir a clase. Comenta que el día siguiente al consumo de esa pastilla salió de fiesta y bebió alcohol (niega consumo de otros tóxicos), presentando incontinencia urinaria en tres ocasiones, sucediéndole nuevamente la última noche.
Psicopatológicamente en la entrevista se encuentra consciente, orientado auto y alopsíquicamente. Abordable y colaborador, tranquilo. Contacto perplejo. Lenguaje enlentecido y parco. Eutímico, con ansiedad basal moderada. Bradipsiquia, sin alteraciones del contenido del pensamiento. Niega autorreferencialidad y alteraciones sensoperceptivas. No presenta auto ni heteroagresividad, niega ideación autolítica. Apetito y sueño conservados.
Resultados y discusión:
Se sospecha posible intoxicación por drogas de síntesis y se solicita valoración por Medicina Interna por datos clínicos que podrían sugerir patología orgánica. Se le interroga por posible TCE, síncope o convulsiones, negando los mismos. No presenta signos meníngeos ni de otro tipo de infección. Respecto a la exploración neurológica destaca alteración de memoria anterógrada y ligera midriasis.
Ante la sospecha de encefalitis se solicita analítica sanguínea, tóxicos en orina, TC craneal y punción lumbar que no se llega a realizar, ya que en TC se observa hematoma subdural crónico derecho de 3,6 cm con desplazamiento de línea media y herniación subfalcial junto a hematoma subdural subagudo izquierdo de 2 cm. Se avisa a Neurocirugía y se realiza cirugía urgente (trépanos frontal y parietal derechos, trépano frontal izquierdo con drenajes subdurales en ambos lados).
El paciente presentó buena evolución clínica durante el postoperatorio. Recordó TCE hacía un mes durante un viaje a Vietnam, en contexto de intoxicación etílica, al que no dio importancia y se supone reciente TCE en el mismo contexto.
Conclusiones:
En relación con la gravedad de la patología del paciente y las nefastas consecuencias que habría tenido si no se realiza cirugía urgente, destacar la importancia de realizar una buena clasificación en Urgencias sin dejarse llevar por convenciones o posibles prejuicios, así como realizar una entrevista y exploración completas, solicitando pruebas complementarias o valoración por otros especialistas si el cuadro clínico resulta bizarro.
