Personalidad y conducta suicida

DESCRIPCIÓN DEL CASO
Se trata de una mujer de 46 años, casada y sin hijos, la mayor de 4 hermanos, abogada en activo. Acude a consulta derivada con carácter urgente por cuadro depresivo.
Refiere que, desde hace varios meses, y sin identificar precipitante, comienza con sensación de lentitud en sus pensamientos, dificultad para la concentración y olvidos, más evidentes en el trabajo. Tras rechazar activamente la exploración de los posibles acontecimientos estresores, finalmente refiere con reticencia cierta relación temporal con el fallecimiento de su padre y su sobreimplicación en este. Demanda conocer su diagnóstico y ayuda para retomar sus funciones laborales con normalidad.
EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA Y PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
Facies hipomímica. Discurso racionalizador, centrado en los síntomas cognitivos (falta de concentración y fallos mnésticos), minimizando los afectivos. Hipotimia, apatía y anhedonia parcial. Ansiedad contenida. No clínica psicótica ni ideación autolítica. Hiporexia con pérdida ponderal e insomnio de conciliación.
Se realiza minimental test (puntuación 30/30) y exploración neurológica, ambos normales.
EVOLUCIÓN Y TRATAMIENTO
Se pauta tratamiento antidepresivo y ansiolítico y se cita para seguimiento semanal. En sucesivas consultas, aparecen rasgos de personalidad anancásticos, marcada autoexigencia y tendencia al perfeccionismo, sentimientos de culpa y autorreproches sobre la base de unas ideas sobrevaloradas de moralidad y cumplimiento de la norma.
Se observa escaso efecto farmacológico, a la vez que empieza a aparecer progresivamente un contacto embotado, bradipsquia e inhibición del pensamiento.
Acude una mañana de urgencias, tras haber realizado un intento de precipitación(9º piso), encontrándose sola y sin previsión de rescate (fue auxiliada por la policía, a quien advierte el vecindario). Motivada, según cuenta, por una serie de experiencias auditivas (Alucinaciones Vs Ilusiones) despreciativas e interpretaciones delirantes de perjuicio en el contexto laboral: pensaba que sus compañeros la grababan a través del móvil para denunciar su injustificada baja laboral y conseguir su despido. Incapaz de soportar lo que describe como una falta grave hacia su trabajo, convencida de ser merecedora de castigo, y alentada por las voces que confirman su incapacidad, decide pasar al acto. Ahora siente frustración por no haberlo conseguido, puesto que no encuentra otra solución posible.
DISCUSIÓN
Al evaluar la conducta suicida, analizamos los factores de riesgo y protectores de la misma. Algunos de ellos son objetivables (edad, sexo, intentos previos); otros, más complejos: los pacientes con trastornos mentales y conducta suicida presentan temperamentos y personalidades específicas, distintas de los que no la presentan. Las variables psicológicas que pueden asociarse a estas conductas son: la impulsividad, el pensamiento dicotómico, la rigidez cognitiva, la desesperanza, la dificultad de resolución de problemas y el perfeccionismo. Varían en función de la edad y hay dos de especial importancia: la desesperanza y la rigidez cognitiva. Existen estudios que muestran que las preocupaciones de perfeccionismo, socialmente visto como autocrítica, la preocupación por los errores y las dudas acerca de las acciones, se correlacionan con la tendencia al suicidio; tal como se refleja en nuestro caso donde rasgos similares a los descritos conforman la base del desarrollo de la psicopatología predominante y el alto riesgo autolítico asociado.
