Eficacia y tolerabilidad de guanfacina de liberación prolongada en el Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH): A propósito de un caso

Introducción
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una afección del neurodesarrollo que se inicia durante la infancia pero que con frecuencia persiste en la edad adulta asociado a una merma en la funcionalidad del individuo afecto de este cuadro clínico. En la actualidad existen varios tratamientos farmacológicos disponibles para tratar este trastorno. La guanfacina, agonista adrenérgico alfa2A selectivo, está indicada en el tratamiento del TDAH en pacientes entre 6 y 17 años cuando los psicoestimulantes o atomoxetina no son adecuados, no se toleran o son ineficaces. Ha demostrado mejorar la atención e impulsividad en el TDAH en un grado similar a los otros medicamentos aprobados para esta patología por lo que puede considerarse una alternativa adecuada a los mismos, siempre en el contexto de un abordaje integral que incluya medidas psicológicas, educativas y sociales.
Objetivos
Actualizar nuestro conocimiento sobre el tratamiento farmacológico del TDAH y presentar nuestra experiencia clínica con la administración de guanfacina de liberación prolongada en el tratamiento de un paciente adulto con TDAH con antecedentes de mala respuesta y tolerabilidad previas a otros medicamentos como derivados anfetamínicos en sus diferentes modalidades, atomoxetina y neurolépticos.
Métodos
Realizamos una revisión sistemática de la literatura sobre el tratamiento farmacológico del TDAH, especialmente con respecto a la guanfacina de liberación prolongada. Seleccionamos a un paciente diagnosticado de TDAH y episodio depresivo en seguimiento ambulatorio en nuestro Servicio de Salud Mental.
Resultados
Se trata de un varón de 20 años con diagnóstico de TDAH desde la adolescencia y episodio depresivo comórbido de 8 meses de evolución. Recibió durante casi 5 años diferentes medicamentos para tratar los síntomas resultantes del TDAH (déficit de atención, impulsividad y comportamiento disruptivo entre otros) como metilfenidato, atomoxetina, lisdexanfetamina, risperidona y paliperidona con escasa respuesta y efectos adversos (irritabilidad, insomnio y pérdida de peso). Los síntomas depresivos se trataron con citalopram y mirtazapina, con respuesta inicial parcial. Se introdujo un cambio en el tratamiento añadiendo guanfacina de liberación prolongada en pauta ascendente hasta 3 mg DMD, con mejoría significativa de los síntomas del TDAH (fundamentalmente en impulsividad) y sin efectos secundarios relevantes asociados; la clínica depresiva también mejoró.
Conclusiones
Nuestra experiencia clínica confirma la evidencia que arroja la literatura en cuanto a la eficacia y tolerabilidad de la guanfacina de liberación prolongada en el tratamiento de pacientes con diagnóstico de TDAH, extrapolando la misma a un paciente en edad adulta. Serían necesarios más estudios en población adulta que confirmen la pertinencia del uso de guanfacina en individuos mayores de 17 años, de cara a que individuos en ese rango de edad puedan beneficarse del uso de este fármaco en base a una adecuada respuesta y perfil favorable de efectos adversos.
