Conducta disrruptiva en formato grupal y abordaje basado en la mentalización. A propósito de un caso.

Introducción: La mentalización se refiere a la capacidad de comprender las acciones de los demás como de uno mismo en términos de nuestros pensamientos, sentimientos, deseos y anhelos. Requiere un análisis cuidadoso de:
– Las circunstancias de las acciones
– Las pautas conductuales previas
– Las experiencias a las que la persona se ha visto expuesta
Es una actividad mental imaginativa, basada en la hipótesis de que los estados mentales influyen en la conducta humana.
Objetivo: Entender una conducta disrruptiva en un modelo psicoterapéutico grupal, de una paciente con diagnóstico de BN y rasgos disfuncionales de personalidad.
Caso clínico: Mujer de 21 años ingresada en una hospital de día de trastornos de la conducta alimentaria por bulimia nerviosa.
Cursa 3º año de enfermería (tiende a posicionarse como co-terapeuta y a “defender a ultranza” su rol de cuidadora y salvaguarda del bienestar de los demás, aunque luego no manifiesta ese cuidado con personas de su entorno.
Padres divorciados hace años. Convive con su madre. Tiene pareja reciente que es su entrenador personal del gimnasio, diez años mayor que ella.
Patrón alimentario bulímico que inicia a la edad de 13 años refiriendo insatisfacción corporal, con marcadas fluctuaciones en su peso y en su ánimo, así como dificultad en las relaciones interpersonales, con elevado criticismo hacia personas de su entorno (madre sobre todo) y pérdida de relaciones de amistad y parejas por las excesivas reacciones emocionales e impulsividad en la toma de decisiones.
En la terapia grupal es frecuente que se muestre contraria a lo expuesto, con tendencia a manifestar esta disconformidad con un discurso plano, pero progresivamente con un tono más elevado, sin pausas y sin escuchar las réplicas del otro. Debido a esta tendencia en el grupo genera cierto rechazo. El discurso replicante monocorde, sin pausas, que va in crescendo cuando da uno de sus alegatos, genera malestar en el resto, les cansa. Se añade que su forma de vestir algo exhibicionista y provocadora, genera cierta envidia en relación a la capacidad de exhibición del cuerpo y que la paciente hable con frecuencia, precisamente de lo insatisfecha que está con él.
Discusión: La elevada impulsividad y escasa tolerancia a la frustración de esta paciente, así como su pensamiento rígido sobre el sentido de justicia, le genera conductas disrruptivas y manifiestos explosivos que le han conllevado grandes pérdidas relacionales a lo largo de su vida. Entender este funcionamiento a través de la teoría de la mentalización desarrollada por Bateman y Fonagy, es entender a la paciente infiriendo en los estados mentales que subyacen de su conducta manifiesta que se desarrolla en el contexto de sus relaciones de apego. Es crucial para la autorregulación y para las relaciones íntimas constructivas.
Conclusiones: Utilidad del abordaje de la terapia de mentalización en formato grupal en pacientes con rasgos disfuncionales de personalidad.
Referencias: Tratamiento basado en la mentalización para trastornos de personalidad. Una guía práctica. Bateman. Fonagy. 2016.
