Una visión sistémica en la conducta suicida

Introducción: las conductas de las personas, incluidas las consideradas desadaptativas, ejercen su función dentro de su sistema vincular significativo, en especial en la familia. Estos sistemas familiares encuentran su equilibrio en unas dinámicas interpersonales estables entre sus miembros, quienes adquieren determinados roles para que dicho equilibrio sea posible. El enfoque sistémico puede ayudarnos a establecer cuáles son los circuitos de interacción que perpetúan los problemas y a fomentar cambios, pudiendo aminorar el malestar que a menudo precede a la conducta suicida y parasuicida.
Caso clínico:
Mujer de 18 años que acude a Salud Mental por clínica ansiosa y pensamientos autolíticos. Ha realizado seguimiento en salud mental infanto juvenil por síndrome ansioso depresivo y rasgos anancásticos de personalidad. En tratamiento con sertralina 100 mg diarios y lorazepam 1 mg si precisa. Es la menor de dos hermanos y estudia bachillerato. Su hermano presenta un trastorno por abuso de sustancias y alteraciones conductuales.
Situación actual: Desde hace dos años presenta cuadro conformado por fluctuaciones en el estado de ánimo condicionadas por sentimientos de fracaso, pensamientos autodevaluativos y ansiedad flotante. En los últimos dos meses ha requerido dos atenciones en urgencias tras sobreingesta medicamentosa voluntaria en contexto de ansiedad, y ha presentado tres episodios de autolesiones superficiales en domicilio.
A la exploración se encuentra consciente y orientada en las tres esferas. Tranquila, colaboradora. Dificultades atencionales relacionadas con la clínica presente. Discurso espontáneo, coherente y bien hilado, sin alteraciones morfosintácticas. Percepción de vacío, sensación de fracaso y pensamientos rumiativos de carácter pesimista. Tendencia a la autoexigencia, ansiedad anticipatoria, sentimientos de culpa cuando experimenta haber defraudado expectativas. Pensamientos de muerte sin ideación autolítica estructurada. Personalidad introvertida y distante, se objetivan rasgos fóbico-obsesivos de personalidad.
Evolución:
Se propone un encuadre de psicoterapia quincenal, focalizada en aspectos dinámico-familiares y personales, empleando herramientas terapéuticas sistémicas, además de intervención psicofarmacológica. A lo largo de la intervención se valoran abundantes elementos ansiosos actuales y pasados asociados al rendimiento académico. Se van dilucidando los conflictos interpersonales familiares relacionados con las conductas disruptivas de su hermano, que han hecho necesaria una atención familiar centrada en él. Así, la paciente focaliza sus esfuerzos en el rendimiento académico y los resultados se convierten en su fuente de valía y atención por parte de los demás, asociando así intenso temor al fracaso. Ante el empeoramiento en su rendimiento académico aparecen angustia y ansiedad, autodesprecio y pensamientos de muerte que ocasionalmente culminan en gestos autolíticos. Se proponen cambios destinados a la identificación emocional y nuevos caminos a través de los que atenuar el temor al abandono y expresar necesidades y deseos de forma adaptativa.
Conclusiones: el uso de estrategias terapéuticas sistémicas, aún en terapia individual, permite dar sentido a las pautas de relación más significativas. Una vez identificadas las pautas repetitivas y las conductas disfuncionales, se puede acompañar al paciente en el proceso de cambio que permita la emergencia de nuevas experiencias y dinámicas de relación más satisfactorias.
