COVID-19 y repercusiones hipocondríacas. A propósito de un caso.

INTRODUCCIÓN
Las crisis sanitarias y económicas afectan de forma importante a la calidad de vida de la población, con especial impacto en los subgrupos poblacionales en riesgo de desarrollar patología mental. La actual pandemia por SARS-CoV-2, con el confinamiento y las restricciones de movilidad y socialización, ha sido un claro ejemplo de ello, precipitando numerosos cuadros fóbicos y ansioso-depresivos. Se presenta el caso de una mujer de 63 años, previamente sana, que comienza con sintomatología de corte hipocondríaca.
CASO CLÍNICO
La sintomatología se inicia tras la etapa de confinamiento, cuando la paciente empieza a mostrar convencimiento de haber padecido dicha infección a raíz de una carraspera faríngea persistente. Se somete a varias pruebas PCR y serológicas obteniendo resultados repetidamente negativos. La paciente comienza un periplo por múltiples especialistas para intentar dilucidar lo que le ocurre, alegando sentirse anérgica, débil, mareada y con visión borrosa, llegando a ser vista en varias ocasiones por otorrinolaringólogos, neumólogos, internistas y oftalmólogos. Finalmente, por insistencia de los profesionales y de su familia, decide acudir a psiquiatría. A pesar del tratamiento prescrito, la situación de deterioro y autoabandono es cada vez mayor, de forma que la paciente se encierra en casa, pierde el contacto con su familia, pasa el día en actitud de clinofilia y deja de realizar sus tareas habituales. Convencida de que lo que le ocurre es algún tipo de síndrome de sensibilidad a fármacos decide abandonar todo tratamiento, momento en el que el cuadro se exacerba. Es tal el grado de angustia que llega a sufrir, que comienza con ideas pasivas de muerte que se van estructurando hacia la planificación suicida, llegando a materializar estas ideas con una amenaza de paso al acto mediante defenestración, la cual impide su familia. La paciente se debate en la ambivalencia entre el deseo de morir para cesar el sufrimiento y, por otro lado, el miedo a la propia muerte por una supuesta enfermedad que la medicina no consigue diagnosticar.
DISCUSIÓN
Existen múltiples y variadas reacciones emocionales relacionadas con la pandemia por SARS-CoV-2 que han podido predecir problemas de salud mental como depresión, ansiedad, síntomas obsesivo-compulsivos o síntomas somáticos. No tan frecuentemente se ha informado de la aparición de cuadros hipocondriacos graves, que también deben ser tenidos en cuenta dada su frecuente aparición tras estresores vitales, su severidad y su tendencia a la cronicidad. En muchas ocasiones estos cuadros coexisten con trastornos afectivos de tipo depresivo, que junto con la angustia experimentada por la búsqueda infructuosa de la supuesta enfermedad somática subyacente, puede precipitar los intentos de suicidio.
CONCLUSIONES
La hipocondría es un trastorno mental en el que aparece preocupación persistente acerca de tener enfermedades somáticas, aquejando el paciente síntomas somáticos o preocupaciones excesivas por el aspecto físico. El enfermo tiende a pedir exploraciones y pruebas complementarias para dilucidar la enfermedad subyacente que cree padecer. En algunos casos el cuadro se complica con trastornos afectivos, especialmente con episodios depresivos, que pueden llegar a precipitar intentos autolíticos y/o suicidios consumados.
