Sindrome de Ekbom

Introducción: La parasitosis delirante, también conocida como síndrome de Ekbom, es un trastorno psicótico relativamente infrecuente que se caracteriza por una creencia falsa inquebrantable de que existe una infestación parasitaria de la piel, a pesar de la ausencia de evidencia médica que pueda respaldar esta afirmación.
Caso clínico: Se trata de un varón de 58 años sin antecedentes psiquiátricos, consumidor de cocaína desde hace más de 20 años; acude al servicio de urgencias hospitalaria solicitando la realización inmediata de una biopsia por unas lesiones que le han aparecido en la piel.
Señala que tras estar en los alrededores de un estanque, se ha infectado con bichos que le recorren el cuerpo e insiste en mostrarnos aparentes lesiones, refiriendo que son larvas que le perforan la piel para depositar sus huevos. Incluso explica que ha conseguido capturar algunos de ellos y los ha guardado en una cajita que puede mostrarnos.
Sentimiento de frustración y de escaso apoyo recibido, ha consultado en varios dermatólogos de la isla y ninguno le da solución a su problema.
Ya en planta, tras realizar interconsulta a dermatología y descartar una infestación real, el paciente continúa con convicción delirante, poniendo en duda los resultados anodinos de las pruebas complementarias.
Tras iniciar tratamiento con pimozide, las alucinaciones cenestésicas e interpretaciones delirantes disminuyen; sin embargo, debido a las escasas expectativas de una buena adherencia al alta, sustituimos por paliperidona intramuscular. Con el tratamiento depot, el paciente refiere disminución del prurito, mostrándose más permeable a criterios de realidad y siendo capaz de relacionar la clínica con el consumo de sustancias.
Discusión: El Síndrome de Ekbom es un trastorno poco común en el que los pacientes creen que están infestados de patógenos, lo que se acompaña de sensaciones anormales en la piel.
Los síntomas son persistentes y provocan un gran sufrimiento en el paciente, haciendo que este busque atención médica en distintos especialistas. En este sentido, es frecuente él fenómeno conocido como el “signo de la caja de cerillas”, en el paciente aporta material para examinar y determine el tipo de parásito con el que se ha infectado.
El inicio de la terapia psicofarmacológica es un desafío, ya que muchos rechazan el tratamiento psiquiátrico debido al estigma y a su firme creencia de que tienen una infestación parasitaria. Aunque la pimozida se ha considerado el tratamiento de primera línea, en los últimos años se ha limitado su uso debido a los efectos secundarios que presenta; optándose por antipsicóticos de segunda generación.
Para muchos, la sensación de falta de comprensión conduce al aislamiento y al desarrollo de síntomas de depresión, siendo crucial un abordaje multidisciplinario que permita un tratamiento conjunto, optimizando así el manejo del paciente y la adherencia terapéutica.
Bibliografía:
1. Campbell EH, Elston DM, Hawthorne JD, Beckert DR. Diagnosis and management of delusional parasitosis. J Am Acad Dermatol. mayo de 2019;80(5):1428-34.
2. Mumcuoglu KY, Leibovici V, Reuveni I, Bonne O. Delusional Parasitosis: Diagnosis and Treatment. Isr Med Assoc J IMAJ. julio de 2018;20(7):456-60.
