Etimología del suicidio

Una parte muy importante del léxico de la Medicina empleado en la actualidad procede del griego y el latín debido a la notable aportación de la civilización Grecolatina en esta ciencia. Tiempo, durante los siglos XIX al XX cabría destacar la labor de los científicos alemanes al enriquecer este vocabulario con la creación de numerosos neologismos con raíces grecolatinas, gracias a su sólida formación en dialectos de la Antigüedad.
En este sentido, dentro de la Medicina, los campos de la Psiquiatría y de la Psicología no son una excepción y gran parte del léxico empleado tiene su origen en estas lenguas.
El propósito de este trabajo es realizar un análisis etimológico del término «suicido» y de otros términos afines; se analizan por tanto las palabras: suicido, parasuicidio, autólisis y autolítico, letalidad, resiliencia, ambivalencia, tentativa, tanático, violencia, víctima, grave, funesto, nefasto, peligro y expiación. Para ello se consultan diferentes diccionarios en línea y webs especializadas.
Durante la realización de este trabajo se ponen de manifiesto controversias y errores de análisis muy extendidos en la red, como es el caso de la propia palabra «suicido», que a día de hoy autores como Hinojo Andrés (2010) discuten la extendida creencia de que se trata de un término derivado del latín moderno “suicidĭum”. Otro ejemplo de confusión generalizada sería en el caso del término «letal», en el cual a menudo se entremezclan en su análisis dos conceptos totalmente distintos, del latín letum (muerte) y del griego lethe (olvido).
Al estudio de estos términos se añaden pequeños apuntes históricos, para enriquecer el análisis.
