Y a los tres días… brotó

– Descripción del caso:
Varón de 26 años, soltero con pareja estable desde hace años, con un hijo de 6 años. Natural de Rumanía y vecino de Moguer, donde convive con su madre, su pareja, y tres de sus cuatro hermanos. Trabajador agrícola.
Antecedentes personales psiquiátricos: Tentativa autolítica mediante ingesta medicamentosa voluntaria en 2016. Consumo activo de THC hasta hace unas dos semanas.
El paciente es trasladado por los servicios de Emergencias a las Urgencias hospitalarias tras encontrarlo su madre en la azotea del edificio en que viven, mirando hacia el cielo y hablando solo.
Hace una semana sufrió un traumatismo craneoencefálico cuando estaba en el calabozo tras ser detenido por denuncia de su pareja en relación a violencia de género. Se golpeó contra una pared debido a la impotencia que sentía ante una acusación falsa, en ese momento murió, reencarnándose Jesucristo en su cuerpo. Desde entonces puede comunicarse con él, y le ha dicho que si llora el mundo será destruido, aunque él pretende salvar a la humanidad. Ha permanecido varios días desaparecido, porque estuvo enterrado en el monte durante tres días. También comenta que hay cinco barcos a punto de partir hacia Israel, que debe partir con ellos para resolver los conflictos mundiales.
Por otro lado existe una convicción de que su pareja, con la que ha decido terminar la relación recientemente, está tratando de envenenarle, hecho que cree que ya ocurrió en el pasado, incluso durante su permanencia durante unos meses en prisión a raíz de otra denuncia por malos tratos.
Toda esta clínica surgió a los tres días del traumatismo craneoencefálico, describiéndole la familia como una persona normal en su vida y sus relaciones previamente a este suceso.
Durante su ingreso se pautó tratamiento antipsicótico, ansiolítico e hipnótico, con inicio de respuesta a las dos semanas de su instauración tras varios aumentos de la medicación antipsicótica, llegando incluso a realizar crítica de la temática delirante.
– Exploración y pruebas complementarias:
En la exploración psicopatológica de urgencias se muestra consciente, orientado y colaborador. Desnudo de cintura hacia arriba, agarrado a una Biblia. Tranquilo psicomotrizmente. Discurso espontáneo y fluido, centrado en temática delirante de contenido religioso y de perjuicio. Probables alucinaciones auditivas. Juicio de realidad distorsionado.
Las analíticas fueron normales. TAC craneal con hallazgos de fractura en hueso frontal derecho con extensión al seno frontal, con resolución del posible hemoseno descrito en estudio previo. En la RM craneal no se observan hallazgos relevantes a añadir a los descritos en el TAC.
– Diagnóstico diferencial:
Trastorno psicótico agudo de origen psicógeno.
Trastorno mental debido a lesión cerebral.
Esquizofrenia paranoide.
Trastorno mental debido al consumo de sustancias psicotropas.
Trastorno disociativo.
– Juicio clínico:
Esquizofrenia paranoide.
– Conclusiones:
Tras el estudio y evolución del paciente, lo que en un principio podría parecer clínica delirante secundaria a un traumatismo, o de origen psicógeno por la relación conflictiva con su pareja, termina orientándose como un trastorno psicótico compatible con esquizofrenia paranoide, si bien el diagnóstico definitivo será filiado con la evolución.
