Suicidio y entorno

Suicidio y entorno
Introducción
¿Qué sucede en una familia cuando un miembro se suicida? ¿Qué preguntas se hacen los familiares? ¿Qué sentimientos aparecen en la familia? ¿Aparecen ideas autolíticas en familiares o todo lo contrario? Sobre estas preguntas trata el siguiente caso.
Caso clínico
El caso que nos ocupa se trata de un varón de 41 años que realiza una sobreingesta medicamentosa de 20g de paracetamol combinado con varios comprimidos de zolpidem. Como antecedentes personales, el paciente padece de trastorno obsesivo compulsivo estable desde hace años, con seguimiento psiquiátrico cada 6 meses y en tratamiento con escitalopram 20mg. Entre los antecedentes familiares, destaca su hermana con un diagnóstico de trastorno bipolar que dos meses antes de la sobreingesta del paciente, realizó ingesta de cáusticos, tras la cual falleció.
El paciente explica que eran una familia muy unida, de hecho, convive con los padres y, tras lo sucedido con su hermana, la familia se ha quedado desorganizada. No han recibido ninguna ayuda a nivel psicológico porque “hay que aceptarlo”. Él no conseguía dejar de pensar en ella, por lo que, una semana antes de la sobreingesta, estuvo buscando por internet métodos efectivos para suicidarse. Encontró el paracetamol y se aseguró de tomar una dosis que fuera efectiva. Se lo tomó estando solo en una finca pero al no notar ningún efecto, volvió a casa y fue cuando la familia detectó lo sucedido. Fue trasladado al hospital. Fue valorado por urgencias medicina y por psiquiatría, quien indica necesidad de proceder a ingreso, que, inicialmente, el paciente acepta, pero mientras espera disponibilidad de camas, se fuga del área de urgencias. Dos horas más tarde, es traído de nuevo al hospital acompañado de policía. Se procede a ingreso involuntario, durante el cual se realiza ajuste de tratamiento farmacológico así como se procede a intervención psicoterapéutica. También se realiza intervención familiar, detectándose elevado malestar, sentimientos de culpa, rechazo, abandono y dificultad para restablecer la nueva organización familiar tras el suicidio de su hermana. El paciente presenta buena evolución y es dado de alta derivado a consultas de atención a la conducta suicida.
Conclusiones
La muerte por suicidio ha ido en aumento durante los últimos años. La causa de muerte que genera mayor hostilidad, culpabilidad y estigmatización es el suicidio y los familiares pueden presentar sentimientos encontrados de tristeza, rabia, vergüenza, negación, culpabilidad,… Algunas veces, puede desembocar en un duelo patológico y mucho más duradero.
En diferentes estudios, se ha confirmado, que en algunos casos, tras el fallecimiento por suicidio de un miembro de la familia, puede aparecer la llamada “Propagación de la onda del shock del suicidio” y aumentar así la patología psiquiátrica y también el riesgo de suicidio, por este motivo, hay que valorar, de forma precoz, dentro del entorno más próximo a la persona fallecida, si precisan de atención psicológica/psiquiátrica.
