Simulación versus Trastorno Facticio, a través de casos clínicos.

Introducción:
A través de un caso clínico con ideación autolíticapretendemos dilucidar un caso de simulación.
Material y Métodos:
Seguimiento de un caso durante 12 semanas.
Resultados:
Paciente de 33 años que acude al servicio de urgencias refiriendo ideas de autolisis. No presenta antecedentes importantes.
En los dos días previos al ingreso refiere haber realizado ingesta de insecticida sin que constate su asistencia sanitaria por este motivo, y en el día anterior al ingreso, haberse clavado un objeto punzante en el abdomen . Tiene 4 juicios pendientes por peleas, pudiendo ir a la cárcel. Presenta ideas de muerte con finalidad evasiva e impulsiva. Plan: Se propone ingreso voluntario con fines de contención de la conducta autolesiva.Evolución : Coherente y orientado en todo momento. Muy demostrativo con las conductas llevadas a cabo para quitarse la vida y hacerse daño , atribuyendo todo el tiempo a que está muy enfermo y pierde el control de la situaciones. Le preguntamos sobre los motivos de dichas denuncias eludiendo cualquier tipo de responsabilidad sobre sus actos.Impresión más de trastorno de personalidad con marcada impulsividad y desresponsabilización de sus actos. Su enfoque se limita a las consecuencias del juicio, a lo imprevisible de los jueces si entra o no entra en la cárcel ; Se le da el alta una vez no persiste en la reiteración autolítica. Vuelve a ser ingresado de forma programada dos semanas por amenazas suicidas. La proximidad de varios juicios pendientes, parece estar determinando un aumento trastornos de conducta. Desde su anterior alta hospitalaria ( unas dos semanas anteriores) el paciente ha acudido hasta 12 ocasiones al servicio de urgencias , desestimándose siempre la necesidad de hospitalización. El trastorno de personalidad y limitación para hacer insight determinan su respuesta a su actual problemática con la justicia. Tendencia a la desresponsabilización permanentemente de las consecuencias de sus actos, refiriendo que “ se le va la cabeza y ya no sabe que es lo que hace”. Respecto a los tratamientos insiste que se le prescriban benzodiacepinas. Analizando al situación ocurrida: ante una situación de frustración, el paciente dispone de escasos recursos tanto para flexibilizar sus pretensiones como para manejar su frustración, entrando en un espiral de excitación y agresividad , ausencia de mecanismos de control, llegando a presentar conductas impulsivas y explosivas de carácter heteroagresivo. Aunque también aparece de manera menos intensa conductas con finalidad autolítica éstas son más controladas y con fines más manipulativos y no respondiendo a una alteración franca depresiva.
CONCLUSIÓN:
Basándonos en la descripción del caso, podríamos encontrarnos ante un caso de simulación con un evidente beneficio vinculado a la situación jurídica del mismo.
Es imprescindible tener en cuenta la presentación de un contexto médico-legal y discrepancias entre el estrés o alteración y los datos objetivos de la exploración médica para determinar un caso de simulación. La falta de cooperación, rasgos antisociales, dramatización de la queja y resistencia a aceptar un diagnóstico favorable nos hace sospechar sobre presencia de simulación.
