¿Qué sabemos de los trastornos de personalidad ?

Introducción: El concepto de personalidad se refiere al conjunto de características, físicas, genéticas y sociales más o menos estables que les confiere ser como son tanto en sus pensamientos como en sus sentimientos y en sus actuaciones hacen a un individuo diferente y único respecto del resto de los individuos. En tanto, la interrelación y la comunión de todas estas características, generalmente estables, serán las que determinarán la conducta y el comportamiento de una persona y porque no también, de acuerdo a la estabilidad de las mismas, predecir la respuesta que puede dar un individuo al cual conocemos ante determinada circunstancia o estímulo.
Los rasgos de personalidad son patrones persistentes de formas de percibir, relacionarse y pensar sobre el entorno y sobre uno mismo que se ponen de manifiesto en diferentes y variados contextos sociales y personales.
Se hablará de trastorno cuando esos rasgos sean inflexibles, desadaptativos y causa de un deterioro funcional o un malestar subjetivo.
Para que sea considerado como una alteración patológica, ha de cumplirse:
Que sea inflexible y se extienda a una amplia gama de situaciones personales y sociales.
Que provoque deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
Que tenga una larga duración y se puedan descubrir indicios de su inicio en la adolescencia.
Que no sea atribuible a los efectos fisiológicos directos de una sustancia ni a una enfermedad médica.
Las áreas afectadas en los trastornos de personalidad:
La afectiva (humor o estado de ánimo).
La del control de los impulsos (agresivos, sexuales, etc.).
La cognitiva (pensamientos).
La de las relaciones interpersonales.
La incapacidad para percibir a los demás y a uno mismo con suficiente objetividad, provoca problemas en las respuestas emocionales y en la interacción de los pacientes con trastornos de la personalidad y otras personas; estos problemas tienden a repetirse una y otra vez, sin que, con frecuencia, el paciente se de cuenta de que su conducta anómala es la causa principal de los problemas referidos. Habitualmente, por tanto, el paciente atribuye la causa de los problemas a los demás y pretende o espera que sean ellos únicamente los que cambien.
El objetivo es conocer los trastornos de personalidad en urgencias, y su tratamiento.
Metodología: Revisión sistemática de artículos científicos consultando las bases de datos MedLine y The Cochranre Library Plus, sin restricción de fecha, en los idiomas español e inglés. No se hicieron restricciones respecto al tipo de estudio. Se revisaron los abstracts y en los casos necesarios los artículos completos, teniéndose en cuenta finalmente todos los artículos que incluían temas sobre trastornos de la personalidad en urgencias.
Resultados: Se ha extraído de las distintas fuentes consultadas, los siguientes tratamientos, psicoterapeúticos y farmacológicos, que pasamos a describir a continuación.
Hemos de tener en cuenta que la psicoterapia que se puede llevar a cabo en urgencias es muy limitada y diferente a la que se realizará a nivel ambulatorio, pero siempre nos puede ayudar con el manejo del paciente.
Durante la psicoterapia un profesional de la salud mental, aprenderá sobre la afección del paciente y hablara sobre tu estado de ánimo, sentimientos, pensamientos y conductas.
La psicoterapia se puede ofrecer en sesiones individuales, en grupos de terapia o sesiones que incluyen a la familia e incluso a los amigos. Es posible que también reciba entrenamiento para las habilidades sociales. Durante el entrenamiento puede usar las perspectivas y el conocimiento que ha logrado al aprender formas saludables de controlar sus síntomas y reducir las conductas que interfieren con el desempeño y sus relaciones.
La terapia familiar proporciona apoyo y educación a las familias que tienen un familiar con un trastorno de la personalidad.
Diferencias que nos encontramos a la hora de intervenir en urgencias:
Falta de alianza de trabajo.
No se ha de, interpretar o reestructurar las defensas, hemos de detectar cuáles son las más adaptativas y reforzarlas hasta que el paciente pueda tomar contacto con su psicoterapeuta.
Proporcionar un entorno de contención que de la mayor estabilidad posible al problema actual que lleva al paciente a urgencias.
La utilidad del tratamiento farmacológico se basa en el efecto que van a producir en la remisión de determinadas alteraciones psicopatológicas como: la impulsividad, la agresividad, la inestabilidad emocional, etc.
Conclusiones:
• El motivo de consulta en urgencias en los pacientes con trastorno de la personalidad viene determinado por la consideración del entorno por alarma social, por la imposibilidad de contención familiar o por una crisis del contexto ambiental del paciente.
• La psicoterapia que se puede llevar a cabo en urgencias es muy limitada pero siempre nos puede ayudar con el manejo del paciente.
