Patología dual en trastornos de la conducta alimentaria.

La ebriorexia, es una enfermedad que conjuga varias conductas perjudiciales como la bulimia, la anorexia y el alcoholismo. Este trastorno consiste en dejar de comer para compensar las calorías con el consumo de alcohol.
Además del abuso de bebidas alcohólicas, se conjugan otras conductas como realizar “atracones”, para luego provocarse el vómito.
Exponemos el caso clínico de una mujer de 31 años de edad, que acude al servicio de urgencias por “mareos y pérdida de peso”. Tras estudio por Medicina Interna, se descarta patología somática que justifique la clínica, solicitando valoración psiquiátrica por probable trastorno de la conducta alimentaria (TCA)
Entre sus antecedentes personales somáticos, destaca pancreatitis de origen enólico. Entre sus antecedentes psiquiátricos consta seguimiento irregular en la red de salud mental, desde los 20 años de edad, con orientación diagnóstica de TCA (anorexia nerviosa). Inicia consumo de alcohol a los 16 años, de manera esporádica, en el ámbito social. A los 26 años, a raíz de independizarse, aumenta el consumo enólico y dos años después, tras ruptura con su pareja y volver a vivir a casa de sus padres, bebe sobre todo por las noches a escondidas. Desde hace dos años, el consumo es diario (10-12 UBE/día), sin periodos de abstinencia salvo durante el ingreso por pancreatitis (15 días).
La familia, que le acompaña, comenta deterioro físico progresivo desde hace varios meses, más acusado en el último mes, en el que ha sustituido el alcohol por la comida. Existen además conductas purgativas (toma de laxantes, vómitos) y pérdida de 9 Kg peso.
A pesar de la importante pérdida ponderal y repercusión orgánica por deterioro físico, la paciente minimiza la clínica y el consumo de alcohol.
En la exploración física destaca regular estado general. Caquexia. Sequedad de piel y mucosas. Talla:161 cm Peso : 40, kg IMC:15,4
A la exploración psicopatológica se encuentra consciente y orientada. Abordable, parcialmente colaboradora. Discurso fluido, minimizador de sintomatología. No alteraciones sensoperceptivas. Indiferencia afectiva. Trastorno de la conducta alimentaria restrictivo, con conductas purgativas. Distorsión de la imagen corporal. Consumo perjudicial de alcohol. Nula conciencia de enfermedad.
