Ludopatía y factores de riesgo de suicidio

La frecuencia de ideación e intentos autolíticos así como de suicidio consumado es mayor en la población ludópata en comparación con el resto de población. Las personas adictas al juego tienen casi 4 veces más probabilidad de presentar ideación autolítica y hasta 12 veces más riesgo de realizar intentos suicidas en comparación con la población no jugadora según la literatura reciente. A raíz de ello surge la motivación de estudiar los factores de riesgo asociados a la presencia de eventos suicidas (ideación autolítica, intentos suicidas y suicido consumado) en la población ludópata.
METODOLOGÍA
Se realiza una revisión bibliográfica de la literatura en los 10 últimos años (2012-2022) a través de la base de datos Web of Science y se encuentran un total de 102 artículos. Tras la lectura crítica de abstracts se seleccionan un total de 31 para analizar en mayor profundidad.
RESULTADOS
Dentro de las comorbilidades psiquiátricas que más aumentan el riesgo de presentar eventos suicidas encontramos en primer lugar la depresión, seguida de los trastornos de ansiedad. El sexo femenino, como en la población general, es un factor de riesgo para la presencia de ideación autolítica, no obstante, cabe destacar que en la mayoría de estudios las cifras absolutas de población jugadora femenina es consideradamente menor que la masculina. Las grandes pérdidas económicas o deudas derivadas del juego son otro factor de riesgo importante a tener en cuenta en la población ludópata, al igual que el desempleo, el cual se ha objetivado que en gran parte de pacientes surge como consecuencia directa de dicha adicción. Debemos subrayar también el mayor riesgo autolítico en la población jugadora que presenta un menor nivel educacional y formativo, por lo que es muy importante fomentar una correcta prevención primaria respecto al juego y reducir la elevada publicidad de casas de apuestas que aparece en los medios de comunicación. Otro hallazgo importante es la relación entre severidad del juego y presencia de eventos suicidas, donde a través de escalas como la South Oaks Gambling Screen (SOGS) se refleja como en puntuaciones más altas, y paralelo a ello, mayor gravedad en la adicción al juego, existen tasas más elevadas de eventos suicidas. Por último resaltar la relación directa entre el abuso de sustancias y riesgo autolítico en población jugadora, siendo el alcohol el más importante y estudiado, más aún cuando dicho consumo va asociado a una mayor severidad en el juego, donde las tasas de eventos suicidas aumentan considerablemente.
CONCLUSIONES
Destacamos la importancia de evaluar de forma activa el riesgo autolítico y los factores de riesgo anteriormente descritos en aquellos jugadores que acuden a consulta en búsqueda de ayuda, además de fomentar una adecuada prevención primaria dada la elevada prevalencia de ludopatía en la población. Por último, remarcar la necesidad de realizar más estudios para analizar que modalidades de juego se asocian a un mayor riesgo de aparición de eventos suicidas.
