La conducta suicida en pacientes autistas: un nuevo desafío para el clínico.

La conducta suicida en pacientes autistas: un nuevo desafío para el clínico.
Introducción:
El riesgo de suicidio en pacientes TEA se encuentra infraestimado. Ello se debe a que la literatura disponible sobre suicidio consumado y TEA es escasa y los estudios realizados se han llevado a cabo en muestras muy pequeñas. Además, existen claras dificultades comunicacionales con estos pacientes.
Los pacientes autistas suponen un grupo de alto riesgo de suicidio. Esta población presenta algunos de los factores de riesgo clásicos para suicidio (como la tendencia al aislamiento social o la inflexibilidad cognitiva) si bien futuros estudios deberán establecer factores más específicos asociados a este diagnóstico.
Caso clínico:
Con el fin de ilustrar las diferencias de la conducta suicida en pacientes autistas planteamos el caso de un paciente varón de 16 años con diagnóstico previo de autismo de alta funcionalidad que ingresó en unidad de agudos de adolescentes por dos intentos suicidas de alta letalidad.
Ambos intentos se realizaron el mismo día. El primero de ellos se llevó a cabo con la ingesta de 30 manzanas tras leer el paciente que las semillas de las mismas al contacto con los jugos gástricos producían cianuro que podía causarle la muerte. El segundo de ellos, el cual condujo al ingreso, se llevó a cabo encerrándose en una caseta de herramientas con una bolsa de plástico anudada a la cabeza para inducir la intoxicación por CO. Tras dos días de ingreso hospitalario el paciente planificó un nuevo intento ocultando varios rollos de hilo dental y creando pesas con lápices anudados para consumar un ahorcamiento que fue frustrado.
Como factores de riesgo se identificaron varios episodios de bullying en su centro escolar, elevadas demandas académicas, su elevada funcionalidad intelectual, el adecuado insight en sus déficits y su literalidad de pensamiento que le llevaba a la interpretación concreta de mensajes y conversaciones incluso con terapeutas.
Conclusiones:
A propósito del caso expuesto realizamos una revisión monográfica del tema conducta suicida en pacientes autistas. Revisamos datos sobre prevalencia, factores de riesgo, métodos y estrategias de prevención de suicidio en TEA. Tras la revisión de la literatura consideramos necesario reformular los factores de riesgo de suicidio para estos pacientes incluyendo el bullying como un factor de riesgo especialmente relevante, sobre todo en adolescentes. En autistas, la elevada funcionalidad intelectual supone un factor de riesgo de suicidio a diferencia de la población general.
Igualmente sería preciso redefinir las diferencias de métodos suicidas usados por estos pacientes ya que los estudios disponibles han indicado que los autistas presentan unas tasas más elevadas de suicidio consumado al primer intento e igualmente usan métodos más violentos (ahorcamiento, envenenamiento y defenestración). Del mismo modo los estudios avalan que los pacientes suicidas tienden a no comunicar explícitamente sus intentos ni a dejar cartas de despedida a terceros.
