La adherencia al tratamiento en el trastorno delirante a propósito de un caso

INTRODUCCIÓN
El trastorno delirante crónico es una patología psiquiátrica cuya característica principal es la presencia de ideas delirantes bien sistematizadas, sin alucinaciones ni alteraciones del lenguaje o el pensamiento, y que no conllevan deterioro de la personalidad. Es más frecuente en mujeres y la edad típica de comienzo es entre la cuarta y sexta década de la vida.
CASO CLÍNICO
Se trata de una mujer de 55 años separada desde hace más de diez años y con historia de maltrato por parte de su esposo. Convive con dos de sus hijos: el mayor de 34 años con diagnóstico de esquizofrenia en seguimiento por equipo y unidad de rehabilitación de salud mental y el menor de 17 años sano. Tiene otra hija de 31 que vive independiente.
Como primer contacto con Salud Mental aparece un ingreso hospitalario en unidad de agudos en Marzo de 2013 por síndrome delirante de perjuicio centrado en vecindario y familia con repercusiones graves a nivel funcional y del autocuidado. Tras el cual no llega a realizar seguimiento a nivel ambulatorio y abandona tratamiento farmacológico. Le siguieron otros cuatro ingresos en 2014 por clínica similar, en los que se destaca ideas de envenenamiento por parte de su marido con suavizante hacia el que parece que interpuesto varias denuncias.
A través de los ingresos hospitalarios se consigue estabilización clínica mediante el encapsulamiento de los delirios y finalmente cierta adherencia al seguimiento y tratamiento que, aunque irregular, permiten funcionamiento adecuado de la paciente hasta 2016. Es entonces cuando sufre una nueva recaída y se realiza intervención domiciliaria por parte del TIC con el objeto de reinstaurar y facilitar la administración de tratamiento en el domicilio. Se elige un antipsicótico depot que es bien tolerado y se realizan intervenciones de psicoeducación y reorganización de roles con resto de convivientes, haciendo especial hincapié en hijo menor sano dada la situación de alto riesgo.
DISCUSIÓN
Con este caso hemos querido poner en evidencia dificultad que surge a la hora de abordar el tratamiento de un paciente con trastorno delirante dada la ausencia de conciencia de enfermedad. Resulta oportuno intentar convencer al paciente de la necesidad de tratamiento por la repercusión que la temática delirante pueda estar provocando sobre su estado anímico. De esta forma, puede establecerse una alianza terapéutica que sea la base para poder iniciar un tratamiento farmacológico y posteriormente intentar que el paciente tome conciencia de la repercusión tan negativa que los delirios tienen en su vida y en la de los seres queridos.
BIBLIOGRAFÍA
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• González Gutiérrez PJ, Puyó Rodríguez N, Ochoa Prieto J. Tiene mi paciente un trastorno delirante? Semergen: medicina general / de familia. 2006;32(10):506-8
