Impulsividad en los modelos actuales de conducta suicida

La impulsividad tanto como rasgo como estado es un factor relacionado de forma independiente al diagnóstico con la suicidalidad (Jimenez-Trevino et al. 2011; Vanyukov et al., 2016).Una gran cantidad de estudios han demostrado una mayor impulsividad en relación a antecedentes de conducta suicida propia (Dougherty et al. 2009; Mccullumsmith et al. 2014) en distintas patologías psiquiátricas (Garcia et al. 2010). Además, sujetos con antecedentes familiares de conducta suicida tienen mayor incidencia de conducta suicida y una impulsividad mayor que aquellos sin antecedentes familiares (Chesney et al. 2014; Zupanc et al. 2011).
También se ha evidenciado diferencias de impulsividad según la edad, con disminución de la impulsividad conforme se iba aumentando la edad de los suicidios (Pardo et al., 2016; McGirr et al. 2008), así como una disminución de tentativas (Echeburúa, 2015).
En los modelos planteados sobre la conducta suicida, Mann (Mann 2003) propone en su modelo de estrés diátesis que la impulsividad juega un papel directo sobre la conducta suicida. Este modelos que señala la impulsividad como implicada directamente en el suicidio ha sido extrapolado de estudios sobre intentos de suicidio, asumiendo la similitud de ambas conductas a pesar de los datos sociodemográficos y clínicos que las diferencian (Giner 2010).
El único modelo empírico de suicidio desde el suicidio consumado es el propuesto por Turecki (Turecki 2005), en el que no supone la impulsividad como un factor que actúe siempre directamente sobre el suicidio, sino que sería un endofenotipo, en el sentido que describen Gottesman y Gould (Gottesman & Gould 2003) y que se dejaría ver a través de los trastornos de personalidad, del consumo de tóxicos o bien directamente en el suicidio, por lo que la implicación de los antecedentes personales de intentos de suicidio tienen aquí una especial importancia al estar más que demostrada su relación con la impulsividad (Turecki et al., 2016).
Pero la asociación entre impulsividad y suicidalidad puede verse desde otros puntos de vista. Según la teoría de Joiner (Joiner, Jr., Brown, & Wingate 2005), la impulsividad se relaciona con la conducta suicida de forma indirecta y no de forma directa como proponen la mayoría de los autores. Joiner propone que la impulsividad provoca situaciones vitales que producen más estímulos vitales adversos, de ahí su relación con el suicidio y con el intento de suicidio. Esto provocaría una predisposición para el suicidio en este sentido y no en el directamente producido por la impulsividad. Lo que implica que no todos las personas impulsivas se suicidan y que no todas las personas con intentos de suicidio son impulsivas (Galindo, et al 2017).
En esta línea, Witte y cols (Witte et al. 2008) analizaron 1172 adolescentes con intentos de suicidio impulsivos frente a 4807 adolescentes con planes de suicidio con o sin intentos, el grupo de adolescentes que había planeado el intento presentaba una menor impulsividad que los grupos de intentos de suicidio impulsivos o no impulsivo, lo que pone de manifiesto que la impulsividad no tiene porqué relacionarse con el intento sino con la persona (Yen et al. 2015). La ambigüedad que se la ha dado al término de “impulsividad” así como la forma de medirla (Liu et al., 2017; Smith. et al., 2008; Gvion, Y., & Apter, A. 2011) puede dar lugar a discrepancias en cuanto al análisis y conclusiones de muchos estudios. El grupo de Baca-García (Baca-Garcia et al. 2005) que determinó la impulsividad como estado a través de la escala de intencionalidad suicida de Beck y la impulsividad como rasgo con la escala de impulsividad de Barrat indicaron que la impulsividad como rasgo no se asociaba con intento de suicidio impulsivo, si no que se asociaban a su vez con menor letalidad, como indicaba un estudio previo del mismo grupo (Baca-Garcia et al. 2001).
Actualmente, las investigaciones se están centrando en la asociación entre la impulsividad y el proceso de toma de decisiones implicando un fallo en el control de orden superior (Gvion et al. 2015; Deisenhammer, Schmid, Kemmler, Moser & Delazer, 2018).
