Estudio de los trastornos de movimientos anormales y quejas mnésticas

La característica principal del trastorno de Gilles de la Tourette es la presencia de al menos dos o más tics simples o complejos, incluyendo tics motores o vocales. Aunque el número de estudios en adultos es muy limitado, la prevalencia del trastorno de Gilles de la Tourette en este segmento de la población se estima en 2,2/1000 mujeres y 7,7/1000 hombres.
Planteamos el caso de una mujer de 75 años que es derivada de su médico de atención primaria a consultas por ansiedad.
Como antecedentes personales, lleva años en tratamiento con relajantes musculares por “contracturas” (antes con tetrazepam y ahora con diazepam tras la retirada de éste primero). Nunca ha sido atendida en Psiquiatría.
La paciente describe que de un tiempo a esta parte presenta un cuadro de ansiedad con rumiaciones constantes en torno a posibles eventos negativos. Refiere que siempre está llorando y que tiene muchas cosas en la cabeza, todas negativas. Comenta que desde pequeña ha presentado unos “tics” en los brazos, que mejoraron al entrar en la adolescencia pero que ahora han vuelto a empeorar. A veces va paseando y esos movimientos son tan intensos que llega incluso a golpear a gente de su alrededor. Se trata de unos movimientos asimétricos, sobre todo en miembros superiores y en el lado derecho, arrítmicos, involuntarios, ejecutados de forma similar en las diferentes ocasiones (retirada del brazo y retorcimiento de la muñeca). Si bien están presentes todo el día, se incrementan en momentos de mayor carga emocional. Muchas veces se acompaña de “ruidos” que emite con la garganta, similares a un carraspeo, y de movimientos del cuello.
La paciente así mismo refiere que está muy mal de memoria, se olvida de las cosas, de dónde las ha puesto e incluso del nombre de los objetos.
Se sospecha de un trastorno por movimientos involuntarios tipo Gilles de la Tourette, así como de un episodio mixto ansioso depresivo con gran componente rumiativo en parte por influencia caracterial de la paciente. Se decide derivar a Neurología para estudio neuropsicológico y de imagen.
Se solicita una resonancia magnética nuclear, DAT-scan y valoración neuropsicológica.
Finalmente se orienta el caso como un episodio ansioso depresivo reactivo. Encefalopatía vascular subcortical con leve atrofia cerebral. Mioclonías y síndrome de Gilles de la Tourette y deterioro cognitivo de origen mixto vascular y degenerativo.
Los resultados iniciales indican que el 90% de los adultos que padecieron trastorno de Gilles de la Tourette, que dijeron no tener tics, estaban todavía afectados al analizarlos cuantitativamente, basándose en observaciones grabadas en vídeo. Parece que la hipótesis de la remisión sintomática de los síntomas en la edad adulta está artefactada por la aclimatación, una estrategia de camuflaje o a inhibición desarrollada. Entre los adultos con Trastorno de Gilles de la Tourette, el trastorno obsesivo compulsivo, la ansiedad y la depresión son los cuadros más prevalentes.
