El suicidio en los adolescentes

A nivel neuropsicológico, la tendencia al suicidio puede estar provocada por alteraciones en el desarrollo del lóbulo prefrontal del cerebro así como los niveles bajos de serotonina, que se encarga de controlar las acciones impulsivas. Las sustancias psicoactivas, el cannabis, son facilitadores en estos casos por su poder desinhibidor. (Girard, 2017). Se definen dos tipos de adolescentes con el riesgo de suicidio elevado: aquellos con un trastorno mental y un entorno familiar problemático, así como aquellos en los que el estado mental y el medio ambiente no tienen un efecto tan negativo, pero la impulsividad los mata (Zappino, 2014).
Trastornos mentales, entre los que más a menudo son depresivos (relacionados con pensamientos oscuros y desesperanza). Son más frecuentes entre las niñas de 12 años que entre los niños (5,2% frente a 2%), y esta brecha aumenta con la edad (Breslau, Gilman, 2017).
Trastornos afectivos y de ansiedad, así como intentos suicidas en la familia, abuso de alcohol y drogas de los padres pueden ser requisitos previos para autolesiones, especialmente en niños.
La historia de autolesiones más a menudo conduce a intentos de suicidio. (Stanley, Brown et. al., 2009)
Cambios de humor, estrés diario, estados depresivos, intentos suicidas previos.
Problemas en las relaciones y en la fuerza de la relación con la familia.
Una crisis en la relación con la pareja.
Problemas en la escuela como una disminución del éxito, violencia entre compañeros de clase (Rivers, Noret, 2013), malentendido por parte del maestro (Kidger, Heron et. al., 2014) y otros.
Observación de actos violentos y asesinatos durante la guerra (Bhardwaj, Bourey et.) al., 2017).
Suicidio de personas significativas en la vida del adolescente (amigo, pariente, cercano), especialmente si él mismo tiene eventos negativos de la vida. (Gould, Lake et. al., 2018).
El abuso emocional, físico, mental y/o sexual a un niño o adolescente y su victimización son factores de alto riesgo (Baldwin, Arseneault et. al., 2019). La negligencia emocional es otro extremo del continuo, pero también podría conducir a pensamientos e intentos suicidas.
El estilo de apego, y en particular el inseguro (Boroujerdy, Kimiaee et. al., 2019)
Baja autoestima del adolescente, p.ej. la imagen negativa de su propio cuerpo (Abbas, AlBuhairan, 2017).
Adicción a Internet y a las redes sociales, así como la ciberviolencia y el acceso a largo plazo a imágenes disturbantes y violentes (Jacob, Evans et al., 2017).
La dependencia del adolescente del alcohol o las drogas, y a veces una sobredosis (Wang, Yen, 2017).
Diferente orientación sexual del adolescente (transgénero, homosexualidad), razón por la cual se siente no aceptado y hasta cierto punto marginado (Meyer, Luo, 2019).
Los adolescentes de 15 a 19 años que cometieron crímenes violentos tenían casi 11 veces más probabilidades de morir por muertes no naturales (incluidos suicidas) que otros niños. (Lindberg, Miettunen, 2017).
Embarazo y aborto de adolescentes (Jalanko, Gissler et.). al., 2017).
