El riesgo de la sabiduría médica, a propósito de un caso

Se trata de un varón de 28 años, latinoamericano, médico residente de profesión sin antecedentes médico-quirúrgicos ni psiquiátricos previos que ingresa en planta de psiquiatría por ideación autolítica con alta planificación. Vive solo.
Es hijo único, un chico con alta capacidad intelectual, rendimiento escolar y universitario excelente. Se ha criado en una familia de educación militar (su padre era militar) e incluso llegó a recibir formación militar.
6 meses antes del ingreso fallece su padre por accidente escasos minutos después de haber hablado con él por videoconferencia. Igualmente 3 meses antes del ingreso se divorcia de su mujer con la que tiene un niño pequeño y 3 días antes del ingreso la chica con la que mantenía una relación rechaza continuar con la misma.
En este contexto y durante los últimos 2 meses el paciente comienza a almacenar paulatinamente benzodiacepinas y anestésicos de los que se adueñaba en su hospital conociendo dosis necesarias y vía de administración que según él “aseguraban la muerte” dados sus conocimientos médicos y fácil acceso a la medicación.
El día que acude a urgencias viene acompañado de un amigo del que se despidió en una llamada.
Durante el ingreso el paciente es tratado con antidepresivo y ansiolítico, realiza crítica adecuada de ideación autolítica y es derivado a Centro de Salud Mental de zona donde realiza actualmente seguimiento.
Reconoce gran limitación de expresión de sentimientos y emociones negativas aludiendo a su educación militar “eso siempre me han dicho que es de gente débil”
