Clomipramina intravenosa como antidepresivo eficaz en episodio depresivo grave. A propósito de un caso

Paciente varón de 51 años de edad que ingresa en MIN por negativa a la ingesta. Como antecedentes personales, está diagnosticado de retraso mental leve a los seis años de edad y dos episodios depresivos que requirieron tratamiento psicofarmacológico. Desde hace once días inició tratamiento con venlafaxina 75mg/diarios. Sus familiares refieren que desde que se ha bautizado hace dos semanas, comenzó con un cuadro caracterizado por el ánimo bajo y la progresiva reducción de la ingesta hasta su completa negativa a nutrirse, habiendo además dejado de comunicarse. Se decide trasladar al Servicio de Psiquiatría para continuar tratamiento. A su ingreso se encontraba notablemente inhibido a nivel psicomotriz. Permanecía inmóvil, sentado, con el cuerpo doblegado y la cabeza flexionada, los rasgos caídos y la mirada fija. La ideación es lenta, con asociaciones dificultosas y la síntesis mental, así como el esfuerzo sostenido son imposibles. Atención centrada en temas hipocondríacos. Discurso bloqueado, con notable aumento en la latencia de respuestas. Estado de angustia profunda, dificultades en expresarse. Sentimientos intensos de descorazonamiento. No flexibilidad cérea. Se inicia tratamiento con sueroterapia intravenosa con clomipramina a dosis crecientes (hasta 150mg), respondiendo rápida y favorablemente. Se diagnostica de episodio depresivo severo y se le da de alta con clomipramina 150mg/diarios y mirtazapina 30mg/diarios.
La utilización de clomipramina intravenosa aparece en la literatura con mayor frecuencia como fármaco para el trastorno obsesivo compulsivo. Este paciente, con diagnóstico de episodio depresivo severo, por sus características de personalidad, se benefició rápidamente de la infusión del fármaco, siendo cambiado a la formulación oral a los pocos días. Esta vía de administración recortó de manera espectacular la estancia media, mejorando los síntomas que motivaron el ingreso hospitalario.
