Aripiprazol depot como alternativa ante efectos secundarios de tipo sexual con otros antipsicóticos depot. A propósito de un caso.

Varón de 36 años de edad que realiza seguimiento con psiquiatría y enfermería en el servicio de Salud Mental desde 2006, con diagnóstico de Trastorno esquizoafectivo. Como antecedentes psiquiátricos, ha precisado 4 ingresos en UHB. En los dos primeros, fue diagnosticado de Psicosis Tóxica. En los dos últimos, en febrero de 2011 y enero de 2012, el diagnóstico al alta fue Trastorno esquizofectivo de tipo bipolar. Descompensación maniaca. No presenta antecedentes médicos de interés ni alergias medicamentosas.
A lo largo del seguimiento el paciente ha presentado una evolución fluctuante de la sintomatología, con tendencia a semiología subdepresiva presentando episodios de descompensación acompañados de clínica psicótica productiva en el contexto, fundamentalmente, de abandonos puntuales de medicación. Por este motivo se decidió, tras el último ingreso hospitalario, medicación antipsicótica inyectable con el objetivo de mantener niveles estables de la misma. Se inició tratamiento con Palmitato de Paliperidona en abril de 2012, con reducción progresiva de la medicación oral (Aripiprazol y Ácido Valproico), estando en monoterapia con el antipsicótico inyectable mencionado desde marzo de 2013.
El paciente mantuvo estabilidad psicopatológica, aunque fueron necesarios diferentes ajustes de la dosis y tiempo de administración, llegando finalmente a una dosis de 100 mg / 28 días. Con dicha dosis, persistía tendencia a fluctuaciones anímicas en rango subdepresivo, y el paciente presentaba efectos adversos de tipo sexual, con disminución de la libido y dificultades en el mantenimiento de la fase de excitación, así como retraso en la eyaculación.
Por este motivo, y al tratarse de un paciente con antecedentes de buena respuesta a Aripiprazol oral, en marzo de 2015 se plantea sustitución de medicación inyectable por Aripiprazol 400mg depot, a fin de obtener una mejor tolerabilidad con niveles estables de medicación al disminuir el riesgo de abandono del tratamiento.
A pesar de que el cambio de medicación se produjo de manera progresiva y con solapamiento de Aripiprazol oral las primeras semanas, en de mayo de 2015 – coincidiendo con la suspensión completa de aripiprazol oral – se objetiva empeoramiento clínico del paciente con clínica maniforme. Por este motivo se añadió lorazepam y se decidió retomar Aripirazol oral, solapando el mismo con la medicación inyectable hasta el mes de agosto de 2015, con mejoría progresiva de la clínica.
Desde agosto de 2015 el paciente ha mantenido estabilidad clínica, sin empeoramiento tras retirada de Aripiprazol oral, sin presentar clínica afectiva mayor, ni ansiedad patológica, y el sueño ha permanecido conservado. En comparación con tratamiento previo, el paciente presenta mejor tolerabilidad de la medicación y verbaliza mejoría en los síntomas de índole sexual así como en el estado anímico y el nivel de actividad diaria.
