¿Ángel o demonio? A propósito de un caso de Psicosis cicloide

(1) Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, Madrid
(2) Hospital Universitario de Móstoles, Madrid
(3) Hospital Universitario El Escorial, Madrid
Se trata de una mujer de 34 años que ingresa en la Unidad de Hospitalización Breve por sintomatología psicótica e ideación autolítica. Presentaba desde hacía 3 meses – en relación con nacimiento de su segundo hijo – nerviosismo e insomnio, y una semana antes del ingreso pensamientos de contenido místico-religioso “ya que el Papa ha muerto, matándose ella, salvará al mundo”, y alucinaciones auditivas en forma de voces imperativas por lo que había intentado clavarse un cuchillo en el vientre. Además había entrado en una iglesia donde estuvo forcejeando con el cura para intentar sacar la sagrada forma a la calle, presentaba fenómenos de tinte autorreferencial, y su discurso oscilaba desde un estado de calma y felicidad en el que refería que era “Dios y que tiene que morir para separar su alma del cuerpo físico, y así salvar al mundo”, con momentos de angustia en los que afirmaba “ser Lucifer y que está en el infierno” a instancia de unas voces que le reafirmaban en esta creencia.
En cuanto a los antecedentes personales destacaba, doce años antes y tras ruptura sentimental, la presencia un episodio psicótico breve similar al actual en cuanto a la clínica pero de mayor intensidad y que precisó ingreso psiquiátrico (fue tratado con clorpromazina con remisión completa de la sintomatología). Posteriormente, estuvo en seguimiento en ámbito privado sin precisar tratamiento farmacológico desde entonces. En cuanto a antecedentes familiares refería diagnóstico de psicosis maniaco depresiva en el padre.
Al ingreso se instaura tratamiento con risperidona 6 ml DMD, ácido valproico 1500 mg DMD, cloracepato dipotásico 45 mg DMD y lormetacepam 2 mg DMD. Tras 5 días de ingreso persistía la sintomatología descrita, alternaba episodios de agitación psicomotriz con otros catatoniformes, y disminuyó la ingesta, por lo que ante la evolución tórpida del cuadro se decide iniciar terapia electroconvulsiva. Se observa una disminución progresiva de la sintomatología delirante-alucinatoria hasta su completa desaparición y se distancia afectivamente de la misma, persistiendo únicamente cierta labilidad emocional y simultáneamente desaparecen las ideas autolesivas. Al alta se mantiene el tratamiento antipsicótico, eutimizante y ansiolítico instaurado, a dosis más bajas, y se establece el diagnóstico de psicosis cicloide.
El término de Psicosis cicloide fué introducido por Kleist en 1928, y posteriormente elaborado por Leonhard en 1980. Kleist las define como episodios endógenos, frecuentes en la edad juvenil, que cursan con fases dobles (confusión y estupor, hipercinesia y acinesia) de unas 2-4 semanas de duración y que ceden sin dejar defecto alguno. Leonhard propone el nombre de psicosis cicloides para referirse a todos los cuadros descritos por su antecesor, entendiendo tres formas principales: Angustia-felicidad, Confusional (incoherente-estuporoso) y Motilidad (acinético e hipercinético). Es más frecuente en mujeres y tiene una edad media de aparición a los 30 años.
