PO26-C-29 Tirzepatida y mejoría metabólica en paciente con esquizofrenia tratado con clozapina

Introducción
Los pacientes con esquizofrenia presentan una reducción de la esperanza de vida de entre 15 y 20 años comparado con la población general, brecha explicada fundamentalmente por patología cardiovascular y factores de riesgo metabólicos acumulados (1).
En el contexto de la esquizofrenia resistente, el uso de clozapina representa una paradoja terapéutica: es el tratamiento de elección para el control de los síntomas psicóticos, pero su perfil metabólico es profundamente adverso. El síndrome metabólico en estos pacientes es el resultado de una compleja interacción entre la predisposición genética, estilos de vida sedentarios, dietas proinflamatorias y, de manera determinante, la desregulación metabólica inducida por el bloqueo de receptores histaminérgicos y muscarínicos. (1,2).
Caso Clínico
Varón de 43 años con esquizofrenia paranoide (17 años de evolución), estable psicopatológicamente desde hace 5 años con clozapina 350 mg/día. Presentaba obesidad grado II (IMC 39,0 kg/m²), diabetes mellitus tipo 2 (DM2), hipertensión arterial (HTA), hipertrigliceridemia y apnea obstructiva del sueño (AOS) moderada-grave.
Situación basal:
• Antropometría: Peso 118 kg, perímetro abdominal 124 cm.
• Analítica: Glucosa basal 168 mg/dL, HbA1c 8,4%, triglicéridos 356 mg/dL.
• Terapia previa: Intervención dietética, ejercicio, metformina, antihipertensivos e hipolipemiantes con respuesta insuficiente. Se descartó la sustitución de clozapina por el alto riesgo de desestabilización psiquiátrica.
Intervención y Resultados
Ante el fracaso de medidas previas y la persistencia de una carga cardiometabólico, se decidió iniciar tirzepatida con titulación progresiva, manteniendo clozapina y el resto del abordaje integral, en coordinación entre psiquiatría, atención primaria y endocrinología La decisión se fundamentó en evidencias recientes como el ensayo COaST, donde los agonistas GLP-1 (semaglutida) demostraron pérdida de peso significativa en pacientes tratados con clozapina sin deterioro psicótico (3). Asimismo, un estudio observacional reciente encontró que el uso de tirzepatida en pacientes con trastornos del espectro de la esquizofrenia se asoció con menor riesgo de mortalidad, hospitalización y conducta suicida. (4).
Evolución a los 12 meses: El paciente mostró una mejoría sistémica notable:
• Metabólica: Peso 92 kg (IMC 30,4 kg/m²), perímetro abdominal 106 cm, glucosa 104 mg/dL, HbA1c 5,9% y triglicéridos 148 mg/dL.
• Funcional: Reducción de la somnolencia diurna (correlacionada con la mejoría de la AOS), mayor tolerancia al ejercicio físico y optimización de la arquitectura del sueño.
• Psiquiátrica: Estabilidad clínica mantenida, sin recaídas ni exacerbación de sintomatología psicótica.
Conclusiones
Este caso sugiere que la tirzepatida es una estrategia prometedora en pacientes con esquizofrenia estable tratados con clozapina. Permite un control glucémico y ponderal superior a las terapias convencionales sin comprometer la evolución psiquiátrica. Aunque se requiere más evidencia de ensayos aleatorizados específicos, este abordaje multidisciplinar podría mitigar significativamente el riesgo cardiovascular en esta población vulnerable (1,3,4).
Bibliografía
1. Polcwiartek K, et al. Cardiovascular morbidity and mortality in schizophrenia: current perspectives. Lancet Psychiatry. 2024.
2. Salari A, et al. Metabolic syndrome in patients on clozapine: A systematic review. Eur Neuropsychopharmacol. 2024.
3. Siskind D, et al. The COaST trial: semaglutide for weight loss in people with schizophrenia treated with clozapine. World Psychiatry. 2025.
4. Liu X, et al. Tirzepatide use and its association with mortality and psychiatric outcomes in patients with schizophrenia spectrum disorders. J Psychopharmacol. 2026.
