PO26-C-64 Bases psicobiológicas de la imputabilidad en el Trastorno Límite de la Personalidad. Límites entre responsabilidad y patología.

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) se caracteriza por inestabilidad emocional, impulsividad, alteraciones en la identidad y dificultades en las relaciones interpersonales. Estas características han suscitado debate en el ámbito de la psiquiatría forense respecto a la imputabilidad penal de los sujetos que lo padecen. Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica sobre el Trastorno Límite de la Personalidad, con especial énfasis en estudios neurobiológicos, neuropsicológicos y forenses.
El material analizado consta de artículos de revistas especializadas en psiquiatría, neurociencia y derecho penal, manuales diagnósticos y textos de psiquiatría legal. En el presente trabajo se analizan las bases psicobiológicas del TLP y su impacto sobre las capacidades cognitivas y volitivas. Se revisan los principales hallazgos neurobiológicos, neuropsicológicos y psicodinámicos, así como su relevancia para la valoración pericial.
Se concluye que, el Trastorno Límite de la Personalidad presenta una base psicobiológica compleja que incluye alteraciones en sistemas cerebrales implicados en la regulación emocional, como la hiperreactividad de la amígdala y una menor modulación prefrontal. Estas disfunciones se asocian a déficits en el control de impulsos, intolerancia a la frustración y respuestas conductuales desproporcionadas ante estímulos emocionales.
Además de la comorbilidad que presentan las personas con TLP y el consumo de sustancias tóxicas. Desde el punto de vista de la imputabilidad penal, estas alteraciones no suelen comprometer de manera global la capacidad de comprender la ilicitud de los actos, pero sí pueden afectar la capacidad volitiva en situaciones de elevada carga emocional.
En consecuencia, el TLP no constituye por sí mismo una causa de inimputabilidad, aunque puede dar lugar a circunstancias atenuantes en casos concretos, especialmente cuando concurren episodios de desregulación afectiva intensa o comorbilidad con otros trastornos.
Por tanto, la valoración pericial debe ser siempre individualizada, integrando datos clínicos, psicobiológicos y contextuales, evitando generalizaciones diagnósticas. El conocimiento de las bases psicobiológicas del TLP resulta fundamental para una evaluación adecuada en el ámbito forense.
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