Síndrome frontal y conducta suicida

Introducción:
La conducta suicida es motivo frecuente de interconsulta con Psiquiatría, normalmente en pacientes adultos hospitalizados por secuelas médicas. Los cuadros orgánicos cerebrales pueden presentar también comportamientos auto y heteroagresivos. Presentamos un caso ingresado en Pediatría con un síndrome frontal.
Caso clínico:
Varón de 14 años sin antecedentes de interés ingresado en UCI tras TCE el 13/2/2023. Cuando es explorado en la UCI, neurológicamente el paciente se encuentra inatento con conducta agresiva, sin otros datos de focalidad. El 14/2 se realiza TC craneal basal en el que se observa colección hemática frontobasal izquierda, focos hemorrágicos parenquimatosos en sustancia blanca subcortical frontal y hematoma parenquimatoso en tálamo izquierdo. Analítica sanguínea y EEG sin alteraciones. RM craneal realizada el 16/2 compatible con lesión axonal difusa. Se realiza monitorización de PIC con ecografía de nervio óptico, con grosos de vaina óptica dentro de la normalidad desde el día 15/2 (día previo mínimamente aumentado, sugerente de HTIC). Dado que el paciente evoluciona de forma favorable, se decide traslado a planta de Pediatría. Durante el ingreso en planta de hospitalización de pediatría, el paciente se muestra tendente al sueño (los primeros días la madre refiere que puede dormir 20 horas al día), permaneciendo con ojos cerrados si no se le estimula de forma verbal. Para descartar riego de broncoaspiración es valorado por Otorrinolaringología, sin precisar colocación de sonda nasogástrica. Es capaz de mantener conversaciones con los padres y comer de forma autónoma. Presenta incontinencia de urgencia y alteración para la marcha que se describe como atáxica, por lo que se plantea posible hidrocefalia normotensiva, por lo que el 23/2 se repite TC craneal en que se observa evolución de los hematomas, sin datos sugerentes de hipertensión intracraneal. Se solicita analítica con estudio hormonal, (prolactina, cortisol y perfil tiroideo) sin alteraciones. Dado que la clínica remite de forma espontánea, finalmente no se realiza punción lumbar tras valorar beneficio-riesgo. El paciente no presenta cefalea, y de forma progresiva consigue control consciente de esfínteres. Tolera dieta oral sin alteraciones de deglución. Se realiza prueba terapéutica con metilfenidato escalando dosis despacio con buena respuesta desde el punto de vista cognitivo (mejoría del nivel de vigilia, mejor atención, memoria, lenguaje y resto de funciones cognitivas superiores) pero empeoramiento conductual. Presenta episodios con conductas autolesivas en momentos de frustración y en ocasiones heteroagresivas por fallo en el control de impulsos. Tras realizar un gesto de defenestración por las escaleras desde Neuropeiatría se realiza interconsulta a Psiquiatría infantojuvenil (01/03/2023). En la entrevista realizada en la habitación el paciente no se muestra abordable, impresiona de no tener conciencia clara y no contesta a las preguntas. Tiende a masturbarse de forma compulsiva con claros signos de un síndrome frontal. JC: Cuadro orgánico cerebral. Se pauta olanzapina de recate para control clínico junto a medidas para garantizar la seguridad con buena evolución.
Conclusiones: Son muy variadas las condiciones clínicas en las que se pueden presentar las conductas suicidas en las plantas médicas. Los cuadros orgánicos cerebrales precisan especial atención para prevenir estas conductas de riesgo.
