La falta de recursos de afrontamiento y el gesto autolítico a propósito de un caso.

Los sujetos con trastorno de la personalidad se caracterizan por presentar rasgos muy rígidos que provocan conductas desadaptativas en su entorno familiar, social o laboral. Sus recursos de afrontamiento ante el estrés y los conflictos suelen ser nimios y primitivos.
Presentamos el caso clínico: varón de 41 años que ingresa en la unidad de agudos tras ingesta medicamentosa voluntaria. Está separado, tiene dos hijas y una baja laboral. Vive con sus padres.
Cuando tiene ocho años muere un tío suyo por suicidio, lo cual vive como alivio y cese del sufrimiento ya que este familiar padecía un trastorno mental grave. Constan antecedentes personales de trastorno de la personalidad mixto desde la adolescencia, con múltiples gestos autolíticos que en su mayoría requirieron ingreso.
El paciente refiere periodos de alteración del ánimo con tristeza, llanto y sentimientos de discapacidad y minusvalía desde joven que suelen relacionarse con algún acontecimiento adverso. Dice tener la idea de muerte siempre presente en mayor o menor medida y reconoce recurrir a ella en los momentos de mayor ansiedad consiguiendo aliviarla. Presenta un estilo de vida muy restrictivo sin a penas contactos ni actividades, situación que ha empeorado en los últimos meses.
Realiza un discurso centrado en aspectos negativos de su vida con tendencia a la exculpación, baja tolerancia a la frustración y expectativas irreales.
Durante el ingreso hospitalario el paciente afianza su rol de enfermo cumpliéndose algunas de estas expectativas aparentemente y mejorando su sintomatología de forma brusca. Después de una semana de alta vuelve al hospital con ingreso en observación, donde el paciente se realiza cortes en antebrazo que precisaron sutura de urgencia en traumatología. Más tarde el paciente afirmó haber realizado esto para conseguir un ingreso hospitalario reglado.
Toda esto nos sugiere una importante falta de recursos del individuo, que le lleva a la ideación y gestos autolíticos y a mecanismos evitativos a través del hospitalismo.
