Neurociencia cognitiva aplicada: neurobiología y neuropsicología de las conductas antisociales

Los seres humanos estamos integrados por condiciones biológicas, psicológicas y sociales que no son separables. Por el contrario, interactúan entre sí para dar orígen a las características comportamentales de las personas. Dentro de la aturaleza del ser humano se encuentra la capacidad de mostrar conductas disruptivas, que varían en intensidad como condición biológica y natural para defenderse de sí mismo, de los suyos o a su territorio. Cuando esta condición biológica pierde el equilibrio, se producen conductas distorsivas. En la medida en la que este tipo de conductas resulta problemático y las manifestaciones pueden lacerar o hacer daño al individuo mismo, como anotros y a su entorno, este individuo puede verse envuelto en acciones que van en contra de las normas de convivencia impuestas en la sociedad. Existen alteraciones estructurales y funcionales de las distintas áreas del cerebro implicadas en la estructuración de la personalidad y la conducta. El conocimiento de estas alteraciones, así como la comprensión de sus manifestaciones clínicas y correlatos conductuales permiten una mejor interpretación de las mismas y la elección de herramientas de contención, abordaje y prevención adecuadas. La neurociencia cognitiva se constituye así en una herramienta integral de abordaje a cerca de este proceso Nosológico.
