Los porros me ayudan a entender el Universo

Presentación de caso clínico:
Paciente varón de 23 años, ingresa en la Unidad de Hospitalización de Salud Mental por episodio maníaco.
Sin antecedentes familiares ni personales de Salud Mental. Es el menor de cuatro hermanos. Vive a caballo entre la casa de sus padres y la de su pareja (viuda con dos niños) en el contexto de una relación de pareja disfuncional. Estudió hasta la ESO, abandonando los estudios y trabajando en diversos locales hosteleros; sin empleo actualmente.
Destaca el consumo de 6-7 porros de cannabis/día desde los 13 años, con períodos de intensificación del consumo dependiendo de la situación económica. No organicidad.
Contacta con Psiquiatría a través de Urgencias, donde la familia lo trae y comenta que después de ver unos vídeos en internet, “de repente se ha vuelvo muy listo, comprende el universo, sabe de física y nos habla de los átomos y del sentido de la vida”. Él refiere estar por encima de Dios y de todos los seres superiores, pues él es el único que comprende el universo y nos puede manejar a todos.
Tras estabilización del cuadro mediante tratamiento farmacológico se le conceden varios permisos de salida, en los que consume cannabis, por lo que se produce una reagudización del cuadro, con delirios de grandeza y megalomaníacos, episodios de agitación psicomotriz y gran hostilidad. Nula conciencia de enfermedad psiquiátrica ni de los efectos nocivos que el consumo de tóxicos tiene para su salud.
Conclusiones:
Ejemplificamos la dificultad de diagnóstico de un trastorno psicótico iniciado en la adolescencia y con un consumo concomitante de tóxicos, siendo complicada la adscripción de síntomas.
Consideramos esencial la derivación a un Programa de Primeros Episodios Psicóticos con el objetivo de realizar un proceso psicoeducativo, fomentando la conciencia de enfermedad y adherencia al tratamiento; y al Centro de Tratamiento Ambulatorio de Adicciones.
