Hipoterapia en pacientes con esquizofrenia

INTRODUCCIÓN
Con el término hipoterapia (procedente del griego “hippos”, caballo) se denomina la alternativa terapéutica basada en la utilización del movimiento multidimensional del caballo para el tratamiento de diferentes afecciones físicas y mentales.
A diferencia de las terapias convencionales, ésta es asumida por el paciente como una diversión, lo que influye notablemente en los resultados.
OBJETIVOS
-Exponer los beneficios que la hipoterapia aporta a las personas con esquizofrenia.
-Fomentar la utilización de terapias complementarias dentro del campo de la Salud Mental.
RESULTADOS
Tras una minuciosa revisión bibliográfica podemos detallar los múltiples beneficios observados en pacientes con esquizofrenia que practican hipoterapia, que son los siguientes: Mejora el equilibrio; Fortalece la musculatura; Mejora la coordinación, los reflejos y la planificación motora; Disminuye la ansiedad; Fomenta la autoconfianza y la concentración; Mejora la autoestima; Estimula el sistema sensomotriz; Incrementa la interacción social; Mejora el autocontrol de las emociones; Mejora la capacidad de atención; Aumenta y mejora la comunicación gestual y oral; Fomenta la relación con los demás; Desarrolla el respeto y el amor hacia los animales.
CONCLUSIONES
Este método terapéutico que utiliza el caballo, las técnicas de equitación y las prácticas ecuestres, se ha demostrado sumamente eficaz en el tratamiento de la integración y el desarrollo físico, psíquico y social de personas con esquizofrenia.
BIBLIOGRAFÍA
1.- Serra Mayoral A, Sanmartín Pérez A, Ruíz Vergara M, Mareca Viladrich C. Equinoterapia aplicada a los pacientes con trastorno mental severo: presentación de un programa de rehabilitación y estudio de caso. Rehabilitación Psicosocial. 2011; 8(1): 37-43.
2. – Corring D, Lundberg E, Rudnick A. Therapeutic horseback riding for ACT patients with schizophrenia. Community Ment Health J. 2013; 49(1). 121-6.
3. – Falke G. Equinoterapia. Enfoque clínico, psicológico y social. Revista de la Asociación Médica Argentina. 2009; 122(2): 16-19.
