Cuando no hay otra opción…

PRESENTACIÓN DE CASO CLÍNICO: Paciente mujer de 21 años de edad, soltera. Como antecedentes psiquiátricos familiares destaca suicidio de familiar de primer grado por ahorcamiento que fue encontrado por ella en su domicilio familiar .A raíz de este suceso la paciente inicia con tristeza intensa, aislamiento social, disminución marcada de peso unido a restricciones alimentarias y pesadillas frecuentes en las que revive el suicidio del padre. Se muestra ambivalente con este tema, reconoce que es una opción más pero que no es una conducta aceptada socialmente. Comenta sentimientos de culpa y rencor tanto hacia él como hacia ella, destaca que el centro de su malestar no es el hecho en sí mismo sino el método y el lugar elegido. Comenta pérdida de ilusión, ideas de muerte crónicas e ideación autolítica que por el momento ha podido controlar aunque lo considera un desenlace inevitable que llevará a cabo en cualquier momento. Facies triste con llanto durante la entrevista. Contacto visual evitativo. Aspecto de extrema delgadez y tristeza extrema. Discurso coherente, en respuesta a preguntas con monosílabos, no espontáneo, bradilálico, pausas prolongadas. Tono bajo. Hipotimia de larga evolución, apatía, anhedonia, clinofilia. Rumiaciones relacionadas con el suicidio consumado de su padre. Rasgos de personalidad cluster C. No aumento de ansiedad basal. No alteraciones sensoperceptivas ni del contenido o curso del pensamiento. Insomnio mixto encronizado con flashbacks. Hiporexia con conductas restrictivas. Ideas de muerte pasivas de larga evolución con intención autolítica no estructurada en el momento actual. Juicio de realidad conservado. A pesar de seguimiento estrecho tanto por Psicología como por Psiquiatría y múltiples tratamientos psicofarmacológicos, la evolución ha sido tórpida con alto riesgo de paso al acto. Actualmente con desvenlafaxina y litio.
