Paliperidona oral en el tratamiento de síntomas psicóticos en mayores de 65 años

INTRODUCCIÓN
Paliperidona en la actualidad tiene indicación en el tratamiento de la esquizofrenia. Adicionalmente existe cada vez más evidencia respecto a su eficacia en otros trastornos psiquiátricos, también en pacientes de edad avanzada. Dadas las características farmacocinéticas de la población anciana y la alta frecuencia de pacientes polimedicados con el consiguiente riesgo de aparición de interacciones farmacológicas, planteamos el uso de Paliperidona como opción terapéutica en este grupo de pacientes.
OBJETIVO Y MÉTODOS
Incluimos a 15 pacientes ambulatorios mayores de 65 años atendidos en la USMC Villamartín, a los que se prescribió por primera vez Paliperidona oral en dosis variable para el tratamiento de síntomas psicóticos, manteniendo invariables los tratamientos concomitantes. Los pacientes fueron valorados con una escala de impresión clínica global en la primera consulta y a los tres meses. Se recogieron detalladamente los efectos secundarios según la descripción de la ficha técnica y la continuidad de tratamiento a los seis meses.
RESULTADO
Se evaluaron 4 pacientes con diagnóstico de trastorno delirante, 3 con trastorno depresivo mayor, y 8 con diagnóstico de demencia y presencia de síntomas psicóticos asociados. Se encontró una mejoría sintomática significativa en prácticamente todos los pacientes, con una dosis que osciló entre los 3 y 12 mg de Paliperidona diarios. No se encontraron efectos adversos importantes.
CONCLUSIONES
En esta serie de 15 casos, la Paliperidona oral en dosis generalmente de 3-9 mg/día se muestra como un tratamiento eficaz, seguro y bien tolerado para el tratamiento de síntomas psicóticos en pacientes ancianos.
BIBLIOGRAFÍA:
Tzimos A, Samokhvalov V, Kramer M, Ford L, Gassmann-Mayer C, Lim P, Eerdekens M. Safety and tolerability of oral paliperidone extended-release tablets in elderly patients with schizophrenia: a double-blind, placebo-controlled study with six-month open-label extension. Am J Geriatr Psychiatry 2008 Jan;16(1):31-43
