Relación entre bullying y suicidio en población adolescente
La adolescencia es una etapa de cambio que entraña una especial vulnerabilidad, ya que la mayoría de sus problemas y necesidades de salud son consecuencia de comportamientos que se inician en estas edades, como los conflictos familiares, problemas escolares, la relación con sus iguales, el uso de tóxicos, el inicio de las conductas sexuales de riesgo… En esta etapa de la vida, la causa más frecuente de mortalidad tiene relación con causas externas como accidentes, homicidios y suicidios.
El suicidio es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) (2010) como “el acto deliberado de quitarse la vida”. Es considerado un problema de salud pública grave y creciente a nivel mundial. Según la OMS, las tasas de suicidio han aumentado un 60% en los últimos 50 años y ese incremento ha sido más marcado entre los jóvenes, al punto de convertirlos en la actualidad en el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países del mundo.
El acoso escolar o bullying es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Según los estudios estadísticos, el tipo de violencia dominante es la emocional y se da mayoritariamente dentro de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
La violencia ocasionada por el bullying somete a los adolescentes a una serie de estímulos estresógenos que nos hace suponer la generación de situaciones de mayor vulnerabilidad. De esta manera, la cronificación de la situación de acoso escolar podría ser un poderoso factor de riesgo para la aparición de trastornos psicopatológicos y sociales en el adolescente cuyo peor final puede ser la muerte.
El presente trabajo, tiene como objetivo hacer una revisión de los estudios que relacionan el bullying y el suicidio en adolescentes, con el fin de seguir trabajando en la línea de prevenir, detectar e intervenir las situaciones de acoso escolar, y con ello frenar de manera eficaz sus graves consecuencias.
