PSICOLOGIA SOCIAL Y RASGOS SUICIDAS
El suicidio es el acto y el efecto de quitarse voluntariamente la vida, es una acción o conducta que perjudica o puede perjudicar muy gravemente a quien la realiza.
Existen dos modalidades de suicidio. El suicidio directo, el cual está expresado por los gestos suicidas, intentos de suicidio y el suicidio consumado; y el suicidio indirecto implica participación, generalmente de modo repetido, en actividades peligrosas (sin intención de acortar la vida). Éste último incluye el abuso de alcohol, drogas, tabaco, comidas, descuido de la salud, automutilación, comportamiento delictivo.
El suicidio y los comportamientos suicidas generalmente ocurren en personas con uno o más de los siguientes factores: trastorno bipolar, trastorno límite de la personalidad, depresión, consumo de alcohol o drogas, trastorno de estrés postraumático, esquizofrenia, cuestiones de vida estrenaste.
Entre los principales motivos del suicidio destacan los amorosos, depresivos, económicos y familiares.
La mentalidad suicida aparece cuando por diferentes causas, la persona pierde la perspectiva de la realidad, el lindero de la vida y de la muerte, intenta alejarse de una situación de la vida que parece imposible de manejar. En ese caso, el individuo decide enfrentar la muerte, anticipándola como liberadora, como una forma de eludir, justificar o vengarse de una situación que reviste para él un carácter irreversible.
“La gran mayoría de los suicidios sólo quieren alterar lo que los sociólogos llaman situación de la vida. Tanto el suicidio consumado como sus tentativas no pasan, por lo general, de ser un desesperado pedido de ayuda: una ayuda que no se hace presente en el momento adecuado” (Citiva, 1970).
La casuística de este problema tiene un origen muy complejo. Sus raíces se encuentran en las condiciones del estilo de vida y en diversos factores de riesgo que llevan a la persona a “buscar soluciones definitivas”; unos logrando su cometido y otros fallando en el intento. Puede que sean los factores sociales los de mayor impacto.
En primer lugar, la sociedad consumista, la cual propone “Valores”, que confunden las exigencias más profundas del ser humano (comodidad, afirmación personal, riqueza, hedonismo, culto de la personalidad, el divismo, entre otros).
En segundo lugar, la sociedad poco se preocupa por la formación del carácter de los ciudadanos para que estos aprendan a superar las dificultades, los conflictos, sus debilidades.
En tercer lugar, la sociedad civilizada frena e inhibe la agresividad individual sin ofrecer a cambio la posibilidad de canalizarla en sentido aceptable y productivo.
Basándonos en varios estudios realizados sobre la personalidad predispuesta al suicidio se puede decir que se trata de personas hipersensibles, ansiosas, deprimidas, con baja autoestima, confusas y con cierta tonalidad agresiva hacia el entorno general o hacia algunas personas específicas de ese entorno.
BIBLIOGRAFÍA
RAE (Real Academia Española).
Biblioteca Nacional de Medicina de los EEUU (MedlinePlus).
Art. “Aportes a la psicología social de la salud”.- Metodología para evaluar rasgos suicidas. Autores: Luis Esqueda Torres, Francisco Linares.
